Adiós 2002
El equipo principal carbonero despidió el año 2002 derrotando a Danubio en un encuentro con escaso atractivo previo.
Clima de tranquilidad antes del inicio, situación que se repitió en el entretiempo y al final del mismo.
En el vestuario mirasol llamó la atención que los no citados Robert Lima y José Enrique De Los Santos no se hicieron presentes, hecho que rara vez ocurrió a lo largo del año.
Uno de los más requeridos fue Gregorio Pérez, ya que su continuidad se definirá en los próximos días.
El entrenador carbonero mencionó que «se terminó la historia. Preparamos el encuentro con tranquilidad, disciplina y gran profesionalismo de parte de los futbolistas. Pero fue una semana angustiante, una concentración silenciosa.
Se palpaba la amargura por no poder cumplir con el objetivo de estar en las finales.
Eso es primordial, Peñarol debe estar peleando siempre por el campeonato».
Pero Gregorio rescata que «fue el equipo con más puntaje a lo largo del año por una diferencia importante, el más goleador y el primero en clasificar a la Copa Libertadores.
Pero eso no alcanzó para poder pelear por el Uruguayo, que es lo más importante por la grandeza e historia de la institución.
Hubo resultados deportivos que no pudimos resolver favorablemente y se nos sumó la presión por la quita de tres puntos».
El entrenador mencionó que «ningún peñarolense debe estar contento. Pero estamos con la conciencia tranquila que, más allá de virtudes y defectos, dimos todo para que pudieran sonreír a fin de año.
El plantel trabajó con gran profesionalismo y dedicación, sumado a una adhesión al club admirable».
Antes de retirarse, explicó que «el fútbol es así. Hay cosas en la vida que son irrecuperables, pero no ésta. No me caben dudas de que en un futuro muy corto Peñarol va a lograr el título».
Bengoechea: «El año que viene hablamos»
Pablo Bengoechea fue el primer jugador en retirarse de la zona de vestuarios.
Ante el requerimiento de la prensa, el capitán mirasol mencionó que «el año que viene hablamos».
Sus palabras lo resumen todo: su intención en continuar en Peñarol por un año más.
Pero antes de marcharse aclaró sonriente: «Si sigo».
Parece que habrá «profesor» por un año más. Ese es su deseo, la decisión la tienen los dirigentes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad