El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿qué noticias tiene para hoy?
—El Picaflor hoy quiere cerrar la serie dedicada a las elecciones en el C.A. Peñarol porque quedaron muchas cosas jugosas en el tintero y merecen registrarse en el anecdotario de estas circunstancias históricas.
–Cuente, cuente.
–Por suerte, no hubo que lamentar incidentes como había presagiado uno de los informantes manyas al Troquílido.
–Finalizada las elecciones, es hora que retorne la armonía y la hermandad en tiendas de Peñarol.
–Es un problema de los dirigentes electos en Peñarol. Si no actúan de acuerdo con la historia, los va a despeinar el viento, como dice la canción. En realidad, hubo un solo incidente, menor, que igual debe merecer el repudio porque la violencia no conduce a nada.
–¿Qué pasó?
–Después de conocido el resultado electoral, uno de los integrantes de la barra brava, que apoyó y votó a la Lista 4, se acercó al contador Damiani para conversar con el contador. En ese momento, se interpuso el asistente (léase enfermero) que acompaña en forma permanente al presidente aurinegro, puso la mano para separar al barra brava y éste lo sacudió de un derechazo, haciéndole perder la verticalidad. Enseguida se apaciguaron los ánimos y la cosa no pasó de ese ingrato momento.
–¿Quién le pegó al asistente de Damiani?
–Según varios testigos del hecho, el agresor fue el Diente, uno de los becarios que durante mucho tiempo protegió Damiani y que en estas elecciones se dieron vuelta y apoyaron la candidatura de Badano.
–¿Los becarios no votaron la Lista 10?
–La mayoría de ellos –socios activos– votaron a Badano porque no están de acuerdo con la actual conducción de Damiani. A pesar que varios de ellos recibieron en forma permanente la ayuda del contador, ayuda económica eh, ahora no lo respaldaron a la hora de votar.
–¿Pero el Diente no fue aquel que usted denunció que iba a viajar a España con la delegación cuando Peñarol fue de gira bajo la dirección técnica de Julio Ribas?
–Exactamente, está con la memoria muy lúcida. El mismo Diente al que Damiani le bancó el viaje a La Coruña para que pudiera reencontrarse con su padre en España, en estas elecciones no apoyó a la Lista 10. Los que integran la barra brava de Peñarol, en su mayoría, votaron la Lista 4 pero de todos modos, sus integrantes mantienen una relación cordial con Damiani. El Diente, no votó al contador pero reconoce su obra.
–¿Usted se enteró que la Policía allanó la Tribuna Amsterdam –que ocupó la barra de Nacional– el domingo de tarde y se llevó las banderas que le habían robado a la barra de Peñarol?
–Es cierto. El procedimiento se hizo cerca de las dos de la tarde. La Policía ingresó por la Puerta 11 del Estadio Centenario y se llevó un pedazo de la bandera de Peñarol. Esta historia también merece ser contada porque en realidad, las banderas se las robaron al Diente de su camioneta; cuando los «cacos» se dieron cuenta que no tenían valor las tiraron a la calle. Un ciruja pasó con su carrito y se llevó las bolsas para un centro de reciclaje de Camino Maldonado. Hete aquí que pasaron unos hinchas de Nacional, vieron que la bandera estaba desplegada a la venta y compraron ocho metros a $ 500. Como lo denunció LA REPUBLICA, la barra de Nacional quería exhibirla como un trofeo de guerra pero la Policía las requisó antes del clásico. Esta es la historia posta, posta, que un amigo del Diente le contó al plumífero.
Compartí tu opinión con toda la comunidad