PEÑAROL APABULLO A NACIONAL Y GANO EL CLASICO

Un solo equipo

Fue un clásico raro, o mejor dicho un domingo raro.

Pues la ansiedad que produce en los periodistas el hecho que se juegue un clásico, ayer se vio disminuida por la posibilidad que luego se transformó en realidad: que el campeón estuviera en otro lado.

Lo máximo de la competencia, «el objetivo logrado», no fue en el histórico partido que enfrenta a casacas añejas y rivales, el título de Campeón del Clausura estaba en juego en Jardines.

De todas maneras el sabor de un clásico uruguayo igual se sintió apenas Komjetán dio inicio al partido.

Gregorio armó el equipo con lo que tiene y lo mandó al estadio, «esto es lo que tengo y así voy a jugar», pareció decir sin misterios durante la semana previa el entrenador mirasol.

Y con ese grupo apabulló a su tradicional rival, le convirtió cuatro goles y se llevó la gloria de ganar un partido más de este tipo, pero la victoria no sirvió para nada más. Sólo aumentó las estadísticas y sació la sed de victoria de los hinchas, donde a muchos sólo les interesa ganar el clásico, pues el campeonato puede esperar.

Veinticuatro minutos espectaculares

El primer tiempo tuvo en los primeros 24 minutos una gran emoción, ya que en ese período se convirtieron tres goles y se jugó a «todo vapor» y con gran intensidad.

Temprano abrió el marcador Bengoechea al ejecutar un tiro libre. Qué otro final que no sea gol puede tener un remate al borde del área, ideal para un perfil derecho y con «el profesor» detrás de la pelota. Fue gol y Peñarol comenzaba ganando el clásico.

A los 22 minutos Peralta empató al ejecutar un penal que sancionó Komjetán que dejó muchas dudas y genera la pólemica sobre la intencionalidad de Rotundo de querer tocar la pelota con la mano dentro del área.

Cuando Peralta terminó de festejar su «globito» a Elduayen, en el otro arco Jiménez fusiló a Munúa pero el arquero tapó el tiro de gol, pero la pelota cayó justo donde pasaba Estoyanoff que definió en forma excelente y puso a su equipo camino a la victoria otra vez.

A partir de allí Nacional jugó un poco mejor que su rival, por lo menos tuvo la pelota, aunque nunca supo bien qué hacer con ella pues no inquietó demasiado a Elduayen. Entonces Peñarol, que contragolpeaba con la velocidad de Estoyanoff, no le preocupaba demasiado que el balón lo tuviera el rival.

Esto era lógico, ya que en el mediocampo los tricolores contaban con tres volantes de contención y marca contra uno solo de los aurinegros: Rotundo.

Con este panorama se fueron al descanso, pero no se visualizaba por dónde los tricolores podían empatar el partido.

Dos goles parecidos

Para iniciar la segunda parte, los bolsos tenían las esperanzas intactas, pero a los 7 minutos (en la primera parte fue a los 6), otra vez Bengoechea anotó otro gol y demolía las chances rivales.

Otra vez de pelota quieta, mandó el centro «envenenado» que fue pasando entre cuerpos sudorosos y cabezas mojadas que nadie tocó, pero el balón tuvo destino de gol y ante la falla de Munúa, la pelota durmió en la red.

Nacional se «moría» y su poco poder anímico para revertir la situación era evidente.

El equipo de Carreño carece de alma y eso se lo debe transmitir el técnico.

Al rato Jiménez rozaba con su pecho un centro parecido al gol anterior y otra vez la pelota al fondo de la red.

Era la debacle, Nacional no tenía forma en el campo y transmitía la sensación de un equipo destruido que deambulaba sobre el césped, un fantasma sin corazón ni alma. Carreño lo volvió a enturbiar todo y cuando perdía tres a uno mandó a Camejo al partido.

¿Camejo, cuando va perdiendo y no lo puso desde el primer minuto pero sí a Machado, que nunca había jugador un clásico?

Pregunta que sólo él debe y puede responder. O el porqué dejó de lado aquel esquema y forma de jugar que lo hizo merecedor de su pase a Nacional y que ensayó en los primeros tiempos, pues ahora el equipo juega a otra cosa, inventó sistemas para justificar la titularidad de jugadores y nadie tiene claro cuál es la táctica que emplea su equipo.

Del sistema ni hablar, pues debemos leer que temía a su rival ya que encaró el encuentro con línea de cuatro en el fondo y tres volantes de contención. Prácticamente un marcador para cada creativo de Peñarol. Igual ganó el que puso más jugadores de creación.

Peralta fue la excepción pero solo no pudo, Webo no estuvo y el «chino» se dio el lujo de convertir un penal con cada pierna, aunque el segundo otra vez Komjetán dejó las dudas pues pareció que no existió ningún tipo de falta.

En Peñarol, Bengoechea fue de lo mejor, Canobbio aportó, Cedrés anduvo por todos los sectores y le dio una mano a Rotundo que solo debió ejercer la recuperación en el medio. Estoyanoff fue un bólido imparable y además convirtió, y «Miliki» Jiménez acompañó. Fue justa la victoria porque Peñarol fue un equipo en el campo, y con eso y algo de alma en la pelea por cada pelota le bastó para ganarle a un pálido o lánguido Nacional.

NACIONAL – 2

Gustavo Munúa (3)

Martín Del Campo (5)

Andrés Scotti (5)

Alejandro Lembo (4)

Daniel Leites (4)

Marco Vanzini (4)

Fernando Machado (3)

Oscar Javier Morales (4)

Cassiano Méndez (5)

Pierre Webo (5)

Horacio Peralta (6)

Daniel Carreño

Suplentes: Leonardo Romay; William Ferreira; Santiago Silva y Heberley Sosa.

Cambios: 57´ Gustavo Méndez (4) por Fernando Machado; 64´ Carlos Camejo (5) por Andrés Scotti; 70´ Fabián Coelho (4) por Cassiano Méndez.

 

PEÑAROL – 4

Federico Elduayen (5)

Cafu (5)

Marcelo De Souza (5)

Joe Bizera (6)

Fernando Fajardo (5)

Nicolás Rotundo (6)

Pablo Bengoechea (8)

Gabriel Cedrés (7)

Fabián Canobbio (5)

Fabián Estoyanoff (7)

Daniel Jiménez (5)

Gregorio Pérez

Suplentes: Adrían Berbia; Carlos Bueno; José Enrique De Los Santos; Fernando Nunez.

Cambios: 68´ Pablo Gaglianone (4) por Fabián Canobbio; 83´ Christian Rodríguez (-) por Pablo Bengoechea; 86´ Robert Lima (-) por Cafú.

 

Goles: 6´ y 52´ Pablo Bengoechea (P); 22´ y 77´ Horacio Peralta (N) (Penal las dos veces); 24´ Fabián Estoyanoff (P); 64´ Daniel Jiménez (P).

Jueces: Sergio Komjetán (4); Edgardo Acosta e Igor Moreira.

Tarjetas Amarillas: 11´ Marcelo De Souza (P); 15´ Javier Morales (N); 47´ Pierre Webo (N); 50´ Andrés Scotti (N); 52´ Gustavo Munúa (N); 62´ Martín Del Campo (N); 80´ Fabian Coelho (N).

Cancha: Estadio Centenario.

Entradas vendidas: 29. 500.

Espectadores: 35.000.

Preliminar de tercera división: Nacional 2 – Peñarol 1.

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