Gravísimos incidentes
Otra vez se generaron gravísimos incidentes en el marco de un encuentro clásico. Esta vez no fueron entre las dos parcialidades rivales, sino que los líos se produjeron a raíz de la intervención de la Policía por algunos inconvenientes entre dos hinchas de Nacional que luego derivó en una trifulca generalizada.
Los más exaltados se fueron encima de los policías que repelieron las agresiones utilizando los escudos cuando les lanzaron todo tipo de objetos, entre los cuales se contaron muchos asientos que arrancaron los vándalos.
En los incidentes varios parciales tricolores cayeron desde el segundo hacia el primer anillo, y la misma situación la vivieron dos efectivos de la guardia de Granaderos, quienes debieron recibir asistencia médica por haber caído al vacío.
La Policía tuvo una tarde agitada, aunque las prevenciones adoptadas por el Comando Central evitaron que se dieran hechos de violencia más significativos.
En los alrededores de la Tribuna Amsterdam un hincha «camuflado» de vendedor ambulante, intentó ingresar con un bolso el cual contenía una bandera de Peñarol, que seguramente sería quemada como «botín de guerra» en la propia tribuna.
La bandera fue requisada por la Policía y el hincha debió comparecer ante las autoridades de la Seccional 9ª. (Ver página 14)
El Colegio de Arbitros y la Mesa Ejecutiva procedieron a tomar algunas medidas para que los dos partidos que importaban en la definición del Clausura se jugaran a la misma hora.
Los cuartos árbitros Fernando Falce (Estadio Centenario) y Gustavo Siegler (Jardines del Hipódromo), se comunicaron vía celular para que ambos encuentros comenzaran a la misma hora.
Incluso cuando se produjeron incidentes en la Tribuna Amsterdam antes de la reanudación del segundo tiempo, Fernando Falce se comunicó inmediatamente con Jardines para retrasar el comienzo de ese partido hasta que no terminaran los líos con la hinchada de Nacional.
Varios ex jugadores de Nacional y Peñarol estuvieron en el Palco Oficial para seguir las incidencias del choque clásico. Entre los más notorios pudimos observar a Hebert Revetria, cuyo inicio fue en Nacional pero jugó en Peñarol, Juan Carlos Mamelli, Omar «Cacho» Caetano y Fernando Alvez.
El aplauso de los hinchas a los campeones del mundo Juan Alberto Schiaffino, Julio Pérez y Eusebio Tejera, fue la nota más tocante en la tarde clásica. Antes del inicio del partido se procedió a homenajear a los campeones con un minuto de silencio, el cual fue motivo para que desde la Tribuna Colombes comenzaran a aplaudir los hinchas carboneros, y los mismos se extendieran por todo el Estadio Centenario ya que los tricolores adoptaron la misma posición.
En el momento que Komjetán sancionó el segundo penal en favor de los tricolores, los parciales de la Colombes comenzaron a pedir irónicamente a Munúa que rematara el penal. El arquero visiblemente molesto, contestó con gestos elocuentes que él daría la vuelta olímpica como campeón uruguayo. El ejecutante Horacio Peralta hizo lo mismo que Munúa y se dirigió a los hinchas aurinegros señalado que Nacional sería el equipo que dará la vuelta olímpica.
Gregorio Pérez estuvo muy interesado en el resultado del partido entre Danubio y Fénix. Depués que su equipo asegurara la victoria clásica, permanentemente habló con algunos plateístas sobre las noticias que llegaban desde Jardines, cuando se confirmó el empate y la consagración de Danubio, se limitó a decir a un colaborador directo: «El campeonato lo perdieron de afuera».
El candidato por la lista 4 Enrique Badano sufrió un accidente de tránsito cuando se retiró desde el Estadio Centenario hacia la zona de Pocitos. Afortunadamente no hubo que lamentar lesiones, ya que tanto él como su esposa, resultaron ilesos del accidente, pero su coche quedó destrozado en el tren delantero al impactar contra un árbol.
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