"Fossati es Dios"
El director técnico de Danubio, Jorge Fossati, agradeció a Dios después de que el partido culminó con ese empate a dos goles que le dio el título de campeón del Torneo Clausura del fútbol uruguayo.
Los franjeados clasificaron a la final del Campeonato Uruguayo y tendrá que enfrentar a Nacional, ganador del Apertura. Cuando terminó el cotejo, el ex entrenador de Colón de Santa Fe se agachó y agradeció a Dios por esta consagración. Además un parcial expresó, «Fossati es Dios».
Se desató el festejo de los futbolistas e hinchas danubianos una vez finalizado el encuentro. Los futbolistas del plantel de la Curva dieron la vuelta olímpica y los pocos parciales de Fénix que quedaron en el Estadio Jardines del Hipódromo aplaudieron al legítimo campeón.
Ayer se realizó un amplio dispositivo de seguridad en los alrededores y dentro del Estadio Jardines del Hipódromo, donde Danubio se consagró campeón del Torneo Clausura. Cerca de 150 efectivos y 10 vehículos fueron destinados a Jardines del Hipódromo. Hubo también 200 uniformados y 10 móviles de retén apostados en puntos estratégicos para guardar el orden. Antes de comenzar el partido hubo pequeños incidentes pero la policía actuó rápido y solucionó el problema.
Entre el festejo, ingresó un parcial de pelo largo fuera de sus cabales y un grupo de tres policías lo intentaron sacar de la cancha del Estadio Jardines del Hipódromo. El entrenador Jorge Fossati intervino en la situación y sacó al parcial de la cancha para que no ocurriera ningún incidente.
El capitán danubiano, Marcelo «Pato» Sosa, fue el primero en agarrar la copa del Torneo Clausura e ir a festejar con sus compañeros. Sin lugar a dudas el rubio volante es un referente e ídolo de la institución de la Curva de Maroñas.
Otro de los referentes del equipo blanco y negro es Ruben Fernando «Polillita» Da Silva. El número nueve de Danubio terminó en ropa interior porque los hinchas se llevaron el pantalón de Da Silva.
Un histórico de Danubio, el futbolista de Fénix Edison Suárez, saludó al técnico Fossati. El experiente mediocampista estuvo ayer en el banco de suplentes y los parciales danubianos no se olvidan de la gran campaña que realizó en 1988 cuando el equipo se consagró por única vez campeón de nuestro fútbol.
Varios parciales del interior del país se hicieron presentes en Jardines del Hipódromo. Un persona tenía puesta la camiseta de Danubio y festejó flameando la bandera del Departamento de Paysandú subido al alambrado.
Jorge Fossati y Juan Carrasco fueron expulsados de la cancha cuando terminó el primer tiempo debido a una discusión. Cuando los jugadores ingresaron a la cancha para reanudar el encuentro, el árbitro Heber Rodríguez junto al jefe del operativo policial le dijeron a los suplentes de Fénix que se colocaran sobre la tribuna donde estaban los hinchas albivioletas. Mientras tanto Carrasco fue a observar el segundo tiempo con los parciales del club de Capurro. Los hinchas lo saludaron y lo abrazaron porque es ídolo de la parcialidad.
Fénix tuvo dos bajas fundamentales ayer para jugar ante Danubio. Estuvieron ausentes el venezolano Andrée «Varilla» González (suspendido) y el delantero Marcelo Segales (por dopaje). Sus lugares fueron ocupados por el zaguero Marcelo Méndez y Christian Martínez.
Detrás de uno de los arcos hay una casa de dos pisos donde su techo sirve como tribuna porque varios personas observaron el partido desde allí. Siempre cuando hay fútbol en Jardines del Hipódromo los «colados» observan las acciones desde allí.
El plantel de Danubio llegó al estadio a las 14.45 horas, mientras que el de Fénix arribó a las 15.30. Ambos ómnibus fueron custodiados por la guardia policial antes y después del partido. La guardia policial no dejó nada librado al azar.
Unos 25 pibes de Danubio ingresaron con el equipo titular antes de comenzar el encuentro. El cotejo tuvo un retraso de cinco minutos y comenzó a las 16.20 horas. Para el inicio del encuentro y el segundo tiempo el cuarto árbitro, Heber Rodríguez, se comunicó por teléfono celular con su colega en el Estadio Centenario, Fernando Falce para que los partidos comenzaran a la misma hora.
Antes del comienzo del cotejo se realizó un minuto de silencio por el fallecimiento del campeón mundial de 1950 en el Estadio Maracaná de la ciudad de Río de Janeiro, Juan Alberto Schiaffino. En los otros cotejos también se hizo un minuto de silencio en memoria del mejor jugador en la historia del fútbol uruguayo y uno de los ídolos en Italia.
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