Amistoso con ambiente violento
La selección uruguaya integrada por jugadores del medio local, sólo con el refuerzo del exterior de Ruben «Pollo» Olivera, juega su último encuentro amistoso del año 2002 ante la representación venezolana.
El partido se pactó para recaudar fondos, la AUF recibe la nada despreciable suma de 100.000 mil dólares por su presentación en este compromiso.
Desde el punto de vista futbolístico es un partido importante para Uruguay ya que el entrenador interino Jorge «Polilla» Da Silva podrá observar el desempeño de algunos jugadores de la nueva generación que se destacan en la actividad local.
El equipo celeste fue confirmado en el reconocimiento de campo realizado anoche en el Estadio Olímpico, la novedad radica en la inclusión de Martín Ligüera desde el vamos y Germán Hornos en ofensiva, aguardando en el banco de suplentes como primer relevo el volante aurinegro Fabián Canobbio.
La intención del técnico es «controlar el partido en el mediocampo, evitar que los volantes venezolanos avancen con balón controlado hacia el área nuestra.
Nuestro planteamiento será ofensivo, tenemos futbolistas con buen trato de pelota y dinámica para buscar llevarnos el partido».
La escuadra local tiene valores con mucha experiencia, Rafael Mea Vitali en la zaga, el volante Héctor González y en la ofensiva la capacidad goleadora del delantero del Pachuca de México, Juan Arango. Un partido que será presenciado por unos 20.000 fanáticos de la escuadra «vinotinto» y que servirá a ambos entrenadores para preparar sus escuadras con vistas a las próximas eliminatorias. *
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