Primer día de Peñarol en Australia
Peñarol llegó a Australia sobre las 6.00 AM al aeropuerto de Sydney, y la delegación fue recibida por decenas de uruguayos, que a pesar de la hora, y que se trataba de un día laboral se acercaron a dar la bienvenida a los aurinegros.
La delegación tuvo que enfrentar algunos problemas de organización, relacionados con el hospedaje, aunque finalmente todo quedó solucionado y los dirigidos por Gregorio Pérez quedaron alojados en el Sunny Brook Hotel, del suburbio de Liverpool, un lugar bastante cercano al campo de entrenamiento y el estadio donde los aurinegros harán su segunda presentación.
Luego el plantel realizó ejercicios de estiramiento en un movimiento liviano en las instalaciones del Club Marconi. En la noche el equipo se quedó en el hotel y no asistió al Club Uruguayo de Sydney, donde se le había preparado una bienvenida. Las instalaciones del Club Uruguayo estaban colmadas de compatriotas que lamentablemente debieron conformarse con el asado, el vino y la compañía de dos dirigentes de Peñarol que llegaron sobre las 20 hs con la Copa Libertadores de 1987 en las manos.
El plantel aurinegro se veía motivado y contento con el recibimiento de los uruguayos residentes en Australia. El referente del grupo y capitán, Pablo Bengoechea, señaló a LA REPUBLICA sus primeras impresiones: «estamos muy satisfechos con el recibimiento y con la alegría de ver a muchos uruguayos en el Aeropuerto».
El «Profe» se refirió a las expectativas que tiene el plantel al afrontar esta gira: «se apunta a lograr siempre lo mejor. Que la relación con los uruguayos que viven acá sea muy buena y a nivel deportivo nuestra meta es dejare una buena imagen».
Interrogado sobre si complicaba el tema viajes y cambios de horario con vistas a preparar el clásico del Clausura, Bengoechea declaró: «para el clásico nunca complica nada. Es el partido más importante que hay en nuestro fútbol, y para eso el jugador se prepara sin ningún tipo de problema».
Gregorio Pérez: «El recibimiento fue muy emotivo»
En otra esquina del salón principal del hotel estaba Gregorio Pérez atendiendo a un puñado de uruguayos que lo requerían. Visiblemente cansado por el viaje, el director técnico aurinegro igualmente accedió a dialogar con la amabilidad y disposición de siempre.
En primera instancia se refirió al recibimiento del equipo en el aeropuerto, sobre lo cual expresó que «fue algo muy emotivo porque nos encontramos con muchos compatriotas que acudieron a recibirnos pese a la hora.
Hemos confraternizando con ellos durante todo el día. Fuimos a entrenar y allí también nos acompañó mucha gente.»
Consultado sobre las expectativas de venir a competir a Australia, Gregorio comentó que «intentaremos que estos dos partidos sirvan de alguna forma. El grupo está mentalizado para tratar de abrir una puerta de un mercado nuevo para Peñarol y para el fútbol uruguayo».
Para esta tarde previsto un entrenamiento en horas de la tarde, en las instalaciones del Club Marconi, a donde regresarán en la noche, invitados a una fiesta de gala, organizada por los anfitriones en honor de los aurinegros. *
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