El libro del Picaflor
– Picaflor, ¿qué bomba tiene para inaugurar esta semana?
– El viernes de noche, El Picaflor, fue invitado a compartir una reunión de amigos. El trasnoche se prolongó hasta las cuatro de la mañana. Por las dudas, para que no se haga el bocho, no gaste pólvora en chimango pensando en excesos de alcohol, porque la bebida que regó la noche en forma categórica fue una de las multinacionales cola. La competencia fue una cerveza que saboreó la minoría de los presentes.
– Reunión de zorros, matanza de gallinas, ¿no?
– Fue una reunión en la cual participaron colegas de diversos medios. El pretexto era compartir un rato distendido, repasar anécdotas, hechos del pasado y presente, todos vinculados al fútbol…
– Ustedes son como los milicos de campaña, están de licencia y van a tomar mate a la comisaría. ¡Qué masoquistas!
– No agravie, baje los decibeles de la conversación que no vale la pena gastar energías un lunes. Charla va, charla viene, surgió el tema de la nueva tarea que está cumpliendo el «Patito» Aguilera.
– Chocolate por la noticia. Descubrieron la bomba atómica. Eran todos genios los que participaron de la tertulia, ¿no?
– En fin… uno de los colegas comentó que el Pato Aguilera está trabajando duro, con licencia propia, como representante de futbolistas.
– Si no estoy mal informado, el Pato Aguilera trabaja para el Grupo Casal.
– Está muy mal informado. Va a tener que poner al día su agenda porque está más atrasado que almanaque del siglo pasado. El Pato Aguilera está trabajando con lista propia, se desvinculó por completo del Grupo Casal. Es más, está distanciado de todos los que están trabajando para Paco en la búsqueda de talentos.
– ¿Qué pasó?
– El Pato tiene códigos muy especiales y los respeta a muerte. Uno puede discrepar o no con él, pero es un tipo que maneja determinados parámetros y no los trasgrede por nada del mundo. Uno de los colegas confesó que tiempo atrás el Pato lo llamó por teléfono y pidió expresamente que aclararan que él no trabaja más para el Grupo Casal, que no tiene nada más que ver con ese entorno. La versión coincide con una que le pasaron al plumífero en el ámbito de la AUF cuando surgió el problema reglamentario del venezolano Cicchero que fue arrimado por el Pato a Central Español.
– ¿El Pato se peleó con el Paco?
– No señor. El Pato sigue siendo amigo de Paco Casal, amigo, amigo, pero rompió las relaciones con el «Pollo» Madrid (Gonzalo), Jorge Chijani (secretario de Paco) y el propio Tano Gutiérrez. Ahora, está trabajando por su cuenta, representa a jugadores y según precisó sólo negocia con el Paco Casal. Con los demás integrantes del Grupo no los quiere ni ver en la sopa, porque no le jugaron de frente y no respetaron los códigos del fútbol.
– ¿Le contaron por qué se peleó con ellos?
– Violaron pactos de caballeros y además el Pato está convencido que hay personas que no le están siendo leales a Paco Casal que es el padre de la criatura. Hay gente que está trabajando por detrás del mostrador y como no quería ser cómplice de cosas turbias y dio un paso al costado porque consideraba que no le estaban jugando de frente a su amigo Casal… O sea que cada vez que usted escuche o lea que el Pato trabaja para el Grupo Casal, sepa que no se ajusta a la verdad. El Pato tiene alas propias y vuela por sus propios medios.
Compartí tu opinión con toda la comunidad