El libro del Picaflor
– Picaflor, usted que siempre tiene la posta, ¿qué fue lo que pasó para que los jugadores votaran la huelga por un atrasito de siete días en el pago de un mes de sueldo?
– La votación de la Asamblea de la Mutual del pasado miércoles de noche tiene muchos más mensajes que el simple resultado matemático de una moción que reunió una abrumadora mayoría.
– Esto está clarísimo.
– Lo que dijeron en las urnas la mayoría de los futbolistas profesionales de este país es que a partir de ahora, van a responder exclusivamente a sus intereses, no van a cuidarse más de decir que no cuando las circunstancias así lo requieran. La realidad del mercado indica que los que tienen chance de hacerse ricos son muy pocos (cinco o seis por año), mientras la enorme mayoría recibe salarios de entre $ 3.500 y $ 8.000.
– Los que quieran pan y circo que paguen, dijeron…
– De acuerdo a los datos fidedignos que El Picaflor recabó en fuentes oficiales de la Mutual, el martes de noche no se votó la huelga porque el Tajo Silva logró convencer a los impulsores de la medida, que tenía que legitimarse la huelga a través de un procedimiento democrático: esto es a través de la urna. El martes de noche, había unos ochenta futbolistas, socios activos, que querían decretar la huelga si no aparecía la plata. Era tan grande la avalancha que la Comisión Directiva, no tuvo más remedio que responder al mandato de la mayoría y convocó a una Asamblea Extraordinaria para plebiscitar la moción que le habían presentado. Una moción que como lo reconoció el propio Tajo Silva, dejó con las manos atadas a la directiva, sin capacidad de negociación y maniobra. Los impulsores de la huelga, querían asegurarse que la misma no podía manipularse entre gallos y medias noches: sólo la Asamblea General podía modificar la medida.
– ¿Usted sabe quiénes fueron los propulsores de la huelga?
– Por supuesto… Ponga mucha atención porque hay gente que anda diciendo bolazos y la posta se la va a narrar el plumífero. El redactor de la moción que recogió la mayoría el miércoles de noche, fue Omar Otero…
– ¿El hermano de Marujo?
– Sí señor, el hermano de Marujo Otero… Los que lo apoyaron en la Asamblea del martes para imponer la moción fueron el Quique Saravia y Fernando Barboza. Si se puede hablar de liderazgo, ellos tres fueron los que impulsaron el plebiscito. Por eso, los tres fueron invitados ayer al mediodía a la reunión con Figueredo y la gente de Tenfield SA que se celebró en la Asociación. En un gesto de transparencia, el Tajo Silva los invitó para que ellos tuvieran de primera mano la información del presidente de la AUF y del Tano Gutiérrez, respecto a la crisis que viven ambas.
-¿A ellos tres no les irá a pasar lo mismo que al «Pecho» Sánchez cuando la huelga de 1992?
– No señor. Ellos están jugados. Cuando están en el último tramo de sus respectivas carreras profesionales, entendieron que tenían que llevar la bandera para dignificar la profesión y defender a los más jóvenes que están indefensos.
Además, esto hay que destacarlo, el propio Tano Gutiérrez les dijo en la madrugada del jueves que pese a que no le gustaba la medida, como ex futbolista la respetaba, porque sabía que están defendiendo sus legítimos derechos.
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