Los clubes recibirán $ 180.000 cada uno en la temporada 2003
Inocultable pesimismo trasmitieron los presidentes y delegados de los clubes de la Liga Profesional de Primera División, tras la reunión mantenida con el Consejo Ejecutivo de la AUF, ayer al mediodía, luego de recibir la información oficial de los números que tendrán para administrarse en la temporada 2003.
El contador Humberto Capote, informó a los dirigentes que el año próximo, cada club que integra el Sistema de Saneamiento Económico Financiero, recibirá mensualmente sólo $ 180.000 (y no $ 200.000 como había expresado en sala el doctor Daniel Pastorini) para afrontar sus compromisos contractuales.
Los neutrales reiteraron en la reunión que a partir del año próximo, la empresa Tenfield SA no subvensionará más a las instituciones como lo hacía hasta el presente, lo que exigirá a estas a aportar el dinero complementario para afrontar los compromisos presupuestales.
Durante la reunión, el presidente de River Plate, Ernesto Matteo, planteó a sus pares y al Ejecutivo las dificultades que está afrontando su institución como consecuencia del bloqueo que el Grupo Casal hizo a la transferencia de Carlos Diogo y se preguntó de dónde van a obtener recursos los clubes, si cada vez que pueden vender a un futbolista, el grupo económico presiona y hace fracasar las transacciones.
Renegociar contrato de la TV
Luego de escuchar el informe del Ejecutivo, los presidentes y delegados, expusieron sus puntos de vista sobre la crisis financiera que se profundizará el año próximo, como consecuencia de la supresión de la asistencia financiera que la empresa que posee los derechos de televisión, brindaba a los clubes.
Según fuentes consultadas, en ese marco, un presidente planteó al Ejecutivo la necesidad de renegociar los términos económicos del contrato con Tenfield SA, lo que no reunió mayoría.
El vicepresidente, Juan Pedro Damiani, deslizó la posibilidad de extender el término del contrato que vence el 30 de junio de 2008, a cambio de más dinero pero, tras la resistencia de varios presidentes, el neutral aclaró que se le había mal interpretado sus dichos. Teniendo en cuenta la diversidad de situaciones económico financieras que viven las instituciones, el presidente Figueredo comunicó en sala que mantendrá reuniones individuales con cada presidente a los efectos de allanar el camino.
Quedó en claro que aquellos clubes que no salden las deudas pendientes de 2002, a más tardar el 15 de enero de 2003, no podrán iniciar la actividad el año próximo.
Al retirarse del recinto, el presidente Figueredo trazó un panorama muy desalentador para los trabajadores del fútbol: «O aceptan esta nueva realidad donde no hay plata y aceptan una rebaja de los salarios o quedarán desempleados», sentenció el titular de la AUF. *
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