Volver a empezar
El 21 de octubre del año 2001, el violeta Marcelo Tejera anotaba en los descuentos, el 3 a 3 ante Nacional y obligaba a los tricolores a definir el Clausura en la última fecha con Peñarol, que el día antes había caído en Jardines con Danubio 2 a 1. Nacional ganaría el clásico una semana más tarde e igual se coronaría campeón.
Sin embargo, el triunfo tricolor perdió trascendencia a raíz de una nota realizada al golero de Defensor Sporting Fernando Baleato.
Este había afirmado, que en el partido ante Nacional los jugadores violetas recibieron un incentivo. Lo cierto fue que dicha situación motivó posteriormente la comparecencia de todos los involucrados en los estrados judiciales.
A partir de allí, el más perjudicado por no decir el único fue el propio Baleato, que se quedó sin jugar.
Su vida cambió de la noche a la mañana y el fútbol pasó a un segundo plano. La familia cobró mayor trascendencia y la duda que había generado el incidente, determinó luego que el golero se perdiera las únicas dos posibilidades que en un año le ofrecieron tímidamente.
A un año del incidente quisimos saber qué es de su vida. Fuimos a buscarlo y encontramos al mismo de siempre, abierto, franco pero obviamente con una visión totalmente diferente con respecto a un año atrás: volver a empezar…
Fernando ¿dejaste el fútbol?
No, para nada, lo que sucede es que no he querido ir a las canchas, prefiero verlo por la tele y sufrir por dentro. Pero me he seguido entrenando solo y esperando alguna oportunidad.
¿Pero, te ha llegado algún ofrecimiento?
Sí, hubo un par de cosas a mediados de setiembre, pero una de las posibilidades no se concretó por equis razones y la otra, prácticamente la deseché porque estaba muy sobre el campeonato y entendí que no era viable.
¿No es arriesgado dejar pasar esas posibilidades a los 35 años y con todo lo que sucedió?
Si bien un año es bastante tiempo para estar sin club igualmente me siento bien y con ganas de jugar. Espero que el año próximo pueda surgir alguna cosa. Habrá que esperar, no me queda otra…
¿Te cambió la vida el incidente que determinó que culminara en los estrados judiciales?
Claro, sin duda me cambió la vida porque no es lindo estar en la boca de todo el mundo, por más que uno es una persona pública y es consciente que está expuesto a los comentarios buenos o malos. Pero en este caso uno está en boca de todos por una situación que no es linda para nadie. Eso me perjudicó muchísimo, porque puso una cantidad de dudas sobre mi persona y lamentablemente la que más lo sufrió fue la familia.
¿Eso de alguna forma te condiciona la carrera?
Y no sé si me condiciona o no en el futuro, pero tengo muy claro que a muchos dirigentes le quedó la duda de lo que sucedió y todos sabemos cómo es acá. Ante la duda prefieren creer lo que dicen los demás y no lo que uno tiene para decir. Pero bueno allá ellos como lo piensen. Yo estoy tranquilo.
¿Pero personalmente lo pudiste superar?
Creo que no tengo que darle más trascendencia de la que tiene y he intentado cicatrizar la herida. Se que el uruguayo común es muy aferrado a lo tradicional y para que haga algo distinto es muy difícil Por eso quizás hoy Baleato tenga menos posibilidades de seguir jugando al fútbol, ya que como dicen «la gente es mala y comenta…»
¿Te hicieron pagar una culpa de la cual quizás no fuiste enteramente responsable?
No sé, fue un momento de turbulencia de muchas cosas, de idas y venidas y de muchos comentarios que estuvieron demás porque a veces se hacen demasiada novela de cosas que realmente en definitiva no se llega a ningún final. Lo cierto es que se me estaba preguntando sobre una cosa y dije que sí pero a otra pregunta y lamentablemente se entreveró la cosa y se armó un revuelo con esa novela del incentivo. El hecho es que de un día para el otro quedó sepultado y no se habló más…
Sin fútbol como obligación diaria, la vida cambia radicalmente…
Sí, bien dicen que nosotros somos animales de costumbre y es así, porque al no tener la rutina de entrenar todos los días me voy acostumbrando a otra rutina, la de la vida de hogar. Igual me levanto temprano porque por naturaleza soy madrugador pero ahora, me acostumbré a llevar a la nena a la escuela y a realizar otra tareas de la casa que hacia tiempo no realizaba.
¿Obviamente la familia está contenta de tenerte más tiempo a su lado?
Y en parte sí y en parte no, porque si bien me siento contento de estar con ellos, llega un momento que te sentís incómodo porque al estar acostumbrado a una actividad durante muchos años. En realidad sentís que te falta algo.
Por otra parte el tema económico en algún momento tiene que influir en la familia…
Claro, este año ha sido duro para todos y difícilmente pueda pensar en montar un negocio en Uruguay, porque es muy arriesgado como está la situación. Pero tengo seguro qué es lo que voy a hacer en el futuro, y tengo claro que no puedo estar en mi casa sin hacer nada porque el dinero se va gastando y más en este momento que se gasta más que antes. Tengo planeado hacer alguna otra cosa si no surge lo del fútbol para el año que viene.
Sin embargo podés seguir vinculado al fútbol pese a no estar en una cancha ya que tenés el curso de entrenador aprobado.
Sí, es una opción porque ya estoy recibido desde el año 99, pero no me juego enteramente a poder tener equipo porque lamentablemente somos muy tradicionalistas y nadie se la juega ante la duda. Como te decía anteriormente prefieren creer lo que dicen los otros y no a uno.
Considerás que quizás te faltaría un año de actividad para lavar el honor de todo lo que sucedió?
Podría ser, pero no tengo que aclarar nada con nadie porque lo aclaré donde debía y terminó todo en nada. Quizás para la opinión pública sí, es cierto que la gente comenta, pero eso es un problema de la gente y no mío. Así que espero tener una oportunidad y volver a lo que realmente me gusta: el fútbol….
Y lo último quedó colgado como un sentimiento, como un deseo íntimo a cumplir. Hoy Fernando Baleato, a un año del incidente que lo llevó a los estrados judiciales, en el calor de su familia junto a su señora Susana y a sus hijas Alejandra (10) y María Fernanda (16), piensa en el regreso a las canchas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad