EL LIBRO DEL PICAFLOR
Picaflor, ¿qué tiene para hoy?
Usted no se imagina el escándalo que se ha generado en la Asociación, en los corrillos, con la reunión que se celebró el martes al mediodía, en Maldonado (ver material de cabeza de página).
Cuente, cuente.
La información oficial, usted la dispone en otro espacio de esta misma página. La historia no oficial, tiene anécdotas, hechos, imperdibles, que merecen quedar perpetuados en las historias del plumífero…
No empiece con vueltas y vaya al grano.
La presencia de Daniel Carrero en la Intendencia de Maldonado dejó en offside a varios dirigentes que estaban en la propia comuna y otros que quedaron en Montevideo y no podían creer las versiones de prensa. El colega Julio Ríos (CX 30), anunció el martes al mediodía de una bomba relacionada con Daniel Carrero. La misma estaba vinculada a su presencia, junto a la de Eugenio Figueredo, en la reunión de Maldonado.
Perdóneme, porque no salgo de mi asombro.
¿Figueredo invitó a Carrero después de las denuncias que hizo éste contra la organización corrupta del fútbol uruguayo?
No apure caballo flaco en repecho…Un informante del plumífero que estuvo en la reunión, le comentó que próximo a las 13.20 del martes, antes del lunch, Eduardo Abulafia, comentó que Daniel Carrero se estaba dirigiendo a la sede de la Intendencia e iba a pasar a saludar a los integrantes de la delegación de la AUF.
¿Y?
A las 13.40, aproximadamente, el anuncio de Abulafia se hizo realidad para asombro de muchos. El gerente deportivo, Osvaldo Giménez, con una sonrisa, pensaba que Abulafia estaba haciendo una broma. Lo mismo ocurría con los otros dirigentes. Cuando aparece en escena la diminuta figura de Daniel Carrero, empezaron a cruzarse las miradas y a hacerse señas en silencio como en el truco.
No era para menos, ¿no?
Lo que no le quedó claro al informante es si la presencia de Carrero fue casual o acordada previamente por Figueredo. Lo que sí quedó claro es que Abulafia estaba en conocimiento de la visita del hombre que desató la última gran polémica en el fútbol uruguayo.
¿Y en la AUF qué repercusiones hubo?
Por la noche, el martes, previo a la reunión del Consejo de la Liga de Segunda División Profesional, hubo comentarios de todo tipo. Por ejemplo, Enrique Bellomo, estaba destrozado. Muerto. No podía creer que su amigo de toda la vida, de más de 30 años, lo hubiera traicionado compartiendo la misma mesa con el hombre que hace diez días, lo acusó de corrupto, jodedor, en LA REPUBLICA.
Troquílido, con este tipo de amigos, yo prefiero a los enemigos.
Usted no quiera involucrar al Troquílido porque éste no sube a palo podrido. Los problemas entre Figueredo y Bellomo, si los hay, deben aclararlo ellos. Otro informante del plumífero le confirmó ayer de tarde que Bellomo había concurrido a la Asociación como lo hace todos los días con el propósito de hablar con su amigo Figueredo para que le explicara los motivos por los cuáles había conversado con Carrero.
Lo interesante de esta historia es que, cuando salió la nota el 16 de setiembre, Bellomo fue a consultar a Figueredo para ver qué hacía y éste le dijo que metiera para adelante, que fuera a la Justicia que él lo apoyaba… El viernes pasado cambió de troley y convenció a Bellomo y a Telias que lo mejor era dejar todo quieto, no ir a la Justicia y someter a Carrero al Tribunal de Honor. No se necesita ser un lince para darse cuenta que acá hay cosas que no cierran bien y que la lealtad, es un valor que se ha perdido en el fútbol. Y si no, pregúntele a Bellomo qué opinión tiene al respecto. *
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