El libro del Picaflor

–Picaflor, ¿qué me dice del nuevo golazo que convirtió el doctor Hernán Navascués?

–Es para sacarse el sombrero. Una vez más quedó demostrado que la delegación de Nacional está un par de jugadas adelante que las demás, en el ámbito de la Asociación. Hay delegados que no ven más allá de sus narices, en cambio la bancada de representantes tricolores, están al golpe del balde y miran el desarrollo de los hechos políticos a través de una lupa.

–¡Viva la cara de Nacional!

–¡Por supuesto! ¿Cuántas veces El Picaflor le ha relatado historias donde delegados de clubes no conocen el marco normativo que puede beneficiar y/o perjudicar a sus instituciones y actúan por intuición o amparados en el amiguismo?

–¿Qué han dicho los «manyas» de la intervención de Navascués?

–Han pretendido bajarle el perfil, relativizar la situación. El presidente Damiani y el delegado José Carlos Domínguez, dijeron que Peñarol nunca estuvo interesado en la incorporación de Antonio Pacheco por ende, el informe de la Comisión de Reglamentos que declaró antirreglamentario el mecanismo, no afectaba en nada al club. Pero, los que están en la cocina del fútbol y conocen cuáles son los «pesqueros» de información, saben que ese verso no se lo traga ni un niño de tres años. Peñarol iba a incorporar a Antonio Pachecho; es más, el técnico Gregorio Pérez había dado el visto bueno para que el «Tony» – que está más desorientado que Tarzán en Punta del Este porque no sabe cuál será su futuro- se reintegrara al equipo. La maniobra del doctor Navascués, de preocuparse por la situación del venezolano Alejandro Cicchero, fue una jugada magistral, por barandas, que dejó fuera de servicio a Pacheco, quien ya había expresado su deseo de jugar hasta fin de año con el club que lo vio nacer. Esta es la verdad de la milanesa. Los dirigentes de Peñarol dijeron que todavía no habían hablado de la parte económica con el dueño de los derechos federativos del jugador. Si Pacheco es accesible, económicamente, Peñarol recién empezaría a preocuparse por la situación reglamentaria.

–Navascués se ha transformado en el arma letal de Peñarol en la Asociación.

–Nacional hace unos cuantos años que le está ganando por goleada a Peñarol dentro de la AUF. Después que los «manyas» perdieron el aporte de los Goldie, Scaglia, Piedra Cueva (h.), entre otros, en la Asociación han perdido reiteradamente en el plano político. Fíjese qué paradoja: el vicepresidente de la AUF es Juan Pedro Damiani y Peñarol no ha sacado provecho de esa posición política de privilegio. Entre Navascués y Balbi, los «bolsos» se han cansado de meterle goles de media cancha a los «manyas» que no han tenido la grandeza de reconocer la superioridad del tradicional rival.

–Me da la sensación, Troquílido, que usted empezó a mostrar la hilacha.

–No diga pavadas, no empiece a ver fantasmas donde no existen. La superioridad política de Nacional en la Asociación es un hecho que surge de la realidad. No se necesita ser un politólogo del fútbol para observar la diferencia que hay entre una delegación y la otra. Como le comentó una calificada fuente de la AUF al plumífero el viernes pasado: «Si Peñarol no se hubiera interesado en incorporar a Pacheco, nadie se hubiere enterado que Central Español había traído al venezolano Cicchero y éste jugaba sin problemas hasta fin de año. Por eso la jugada de Navascués fue magistral», comentó el informante. Y la verdad que tenía razón. *

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