Somália: "Todavía no está definido"
SAN PABLO, ANSA.
El espigado atacante Somália, «crack» del sorprendente São Caetano, debe su apodo a una broma en su paso original por Atlético Mineiro, donde su físico tan flaco fue comparado al de los habitantes del país africano del mismo nombre.
«Este parece que llegó de Somalia», dijeron algunos compañeros de su ex equipo, según narró el mismo jugador en un reportaje en Globo televisión.
En realidad, su verdadero nombre es Wanderson de Paula Sabino, pero le quedó Somália, fiel a la costumbre brasileña de usar un apodo.
El nuevo nombre le gustó y no lo consideró una ofensa.
«Además, también soy negrito», explicó el atacante, convertido en ídolo del equipo del periférico barrio de São Caetano do Sul, que el miércoles ganó 1-0 a Olimpia en Asunción y quedó a un paso de conquistar la Copa Libertadores de América.
Hasta hace poco un perfecto desconocido, pese a una temporada en Eslovenia y dos en Holanda, desde donde arribó a São Caetano, Somalia, con 25 años de edad, llegó a consagrarse en un equipo sin estrellas.
La Asociación Deportiva São Caetano, fundada el 4 de diciembre de 1989, fue subcampeón de Brasil en los dos últimos años, una hazaña notable, pues tres temporadas atrás actuaba en Segunda División.
Hay ofrecimientos por su ficha
«Vamos a mantener la humildad, todavía no está definido nada, el próximo partido será más difícil que el que jugamos en Paraguay», dijo Somália sin euforia al arribar ayer de mañana a San Pablo.
El pase del jugador pertenece al club, pero el valor es desconocido «porque no es política de la dirección divulgar cifras», dijo su director de prensa Primo Riveiro; quien admitió que hay interés por el jugador, pero fue muy cauto y ni siquiera se atrevió a decir de dónde vienen las pretensiones por el atacante.
São Caetano, según informó la prensa deportiva, cuenta con una de las planillas de sueldo más bajas entre todos los equipos que compiten en el fútbol profesional brasileño.
Uno de sus dirigentes explicó una vez que la política del club es «recibir diez y gastar nueve», para justificar por qué São Caetano no sufre la crisis económica que afecta a las más grandes instituciones futbolísticas de Brasil.
El partido de revancha se jugará el miércoles en el estadio Pacaembú, el que habitualmente utiliza Corinthians, con capacidad para 40.000 espectadores.
Compartí tu opinión con toda la comunidad