Un jaguar ruge con tequila
En las últimas horas se definió la transferencia del zaguero danubiano Máximo Lucas a Los Jaguares de Chiapas, equipo recién ascendido a la Primera División del fútbol mexicano.
El futbolista ayer se fue a despedirse de sus compañeros danubianos y mañana emprenderá viaje a México, para integrarse a su nuevo equipo del que confesó a LA REPUBLICA no saber nada, «solo que ascendió a Primera División y que es un equipo que tiene serias aspiraciones y que en sus filas cuenta con otros sudamericanos: un paraguayo y un chileno».
Lucas reconoció que este pase «fue una sorpresa» pese a que desde hace mucho tiempo se habla de que podría pasar a algún equipo del exterior e incluso en algún momento circuló el rumor de una pase a uno de los grandes. Sin embargo siempre quedó a la espera hasta este momento en el que los mexicanos concretaron el pase.
«Todo jugador piensa en algún momento tener la posibilidad de irse para asegurar el futuro de la familia. Se hablaba mucho de un pase al comienzo de cada temporada y últimamente había una posibilidad de Brasil. Pero supe esperar, no me desesperé y hoy se me dio la oportunidad de ir a México, a un fútbol muy competitivo así que me siento muy contento con este paso profesional», señaló
Lucas que tiene 23 años, está jugando en Primera División desde el año 1999 cuando debutó en Danubio ante Huracán Buceo con victoria de la franja. Está en el equipo de la curva luego de hacer toda la etapa en Divisiones Juveniles, tras llegar al club por intermedio del «Cholo» Trueba, quien lo fue a buscar al Cerro, barrio donde nació el jugador. Sin embargo toda su vida futbolística en Danubio le hizo crear un vínculo afectivo muy especial que el jugador hoy no olvida.
En tal sentido precisó que Danubio «le ha dado todo, es mi casa, el club que quiero, el que me dio la posibilidad de jugar desde que estaba en Novena hasta llegar a Primera División. A Danubio lo voy a llevar siempre en el corazón y espero algún día, terminar mi carrera en este club«.
Lucas, que se va a Los Jaguares en calidad de préstamo hasta agosto de 2003, señaló que su familia comparte la alegría de esta transferencia «y de alguna manera es un premio también para ellos porque es en definitiva la que banca que vengamos mal después de un partido, la que nos alientan cada día y la que sufre junto a nosotros cuando las cosas no se dan como queremos». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad