Lindando con lo increíble
Hay partidos que son excepciones en un campeonato, por la forma como se resuelven o por lo extraño. Otras veces con un ganador que contraría la lógica.
El de ayer fue de los «extraños» confusos y tuvo un desenlace final casi inesperado, lindando con lo increíble.
Hasta el minuto 78 todo indicaba que los violetas se llevaban la victoria, pues ganaban por dos goles y tenían el partido dominado. Con el balón en los pies de Tejera que fue el mejor jugador del campo y ordenando su equipo.
Sólo restaban 12 minutos y Defensor quedaba líder del campeonato junto con Nacional, Fénix, Wanderers y Deportivo Maldonado.
Pero el fútbol es el deporte que puede romper cualquier lógica e inclusive los pocos sueños de la gente en tan sólo dos minutos.
Ese fue el tiempo que le tomó a Peñarol empatar el partido, De Souza que recién había ingresado descontó a los 78´ y a los 80´ Daniel Jiménez igualó el marcador. El argentino fue imbancable para los defensas rivales y tuvo una actuación muy buena.
En la tribuna Colombes se derrumbó todo y los valientes defensoristas que desafiaron la lluvia, comenzaron a imaginar el desenlace final. Otra vez la misma historia, además con el agregado que después que Peñarol empata, sabido es que quiere seguir de largo. El impacto anímico en los jugadores violetas fue más grande que la «piña» que le metió el «tiburón» Campos a la «cobra» Ramos en el Radisson Victoria el sábado de noche. Quedaron tan sorprendidos que les costó reaccionar y al igual que en el boxeo, Peñarol viejo peleador, supo que era la hora de rematar. Y tan sólo 6´ después, otra vez «Miliki» Jiménez convirtió y liquidó el partido.
Un error cuesta caro
El primer tiempo marcó que Defensor fue mucho más ordenado que Peñarol y a los 19´ el espléndido delantero Gonzalo Vargas convirtió un golazo y puso en ventaja a su equipo luego de una hermosa habilitación de Marcelo Tejera.
Peñarol sin mucho orden pero con iniciativas personales, igualmente creó más chances de gol que los violetas pero no convirtió.
En el arranque del segundo tiempo cuando tan sólo transcurrían 30 segundos, Eliomar volvió por sus fueros y clavó la pelota en el fondo de la red luego de un gran disparo. Otra vez Tejera lo habilitó con el pase.
Repuestos del «balde de agua fría» que significó el gol de Eliomar, a los 10 minutos Gregorio Pérez comenzó a jugar su partido y fue el gran responsable de la victoria con el acierto en los cambios. La cancha pesada y el ritmo del partido no permitió una buena actuación de Bengoechea y pese a ser el símbolo aurinegro, el técnico responsablemente lo sacó. Ingresó Estoyanoff, cambió el partido y fue fundamental desnivelando por la punta izquierda, lugar desde donde se originaron las jugadas de peligro. Canobbio estuvo más libre y tomó la manija del equipo.
Luego fue al campo Sebastián Alvarez y por último De Souza, quitando del campo a Casanova que recibía tarjeta amarilla. Justamente, como para confirmar el acierto en los cambios, fue De Souza quien anotó el primer gol y generó el levante aurinegro.
Defensor pudo empatar, si le sancionan un gol que convirtió aparentemente Taborda en la hora y el línea Rial no vio nada y cabe la posibilidad de que fue despojado, digo «cabe la posibilidad» pues no vi la televisión para confirmar pero tampoco creo que sea el justificativo de la derrota.
Porque los violetas no perdieron por el juez, sino cuando estaban empatados, nerviosos y Messone sacó un lateral apurado, cuando no tenía apuro y no había compañeros cerca, la recuperó Fajardo en cancha violeta, hecho que no puede pasar y encontró todo un campo a su favor, entregó para Canobbio, este para «miliki» y el final ya lo sabe. Un error puede costar caro y para los violetas fue «carísimo». Y además porque las responsabilidades pasan por saber como un equipo que gana por dos goles faltando 12 minutos puede perder por tres. Algo pasó y deben existir razones.
De todas maneras Peñarol ganó por sus propios merecimientos, por el temple que puso en el campo que arrolló a Defensor Sporting en los minutos finales y le convirtió tres goles.
Ahora los aurinegros respiran, estuvo a punto de morir asfixiado, pero volvió a vivir y aún tiene las chances intactas de pelear el campeonato.
PEÃAROL 3
Adrían Berbia (4)
Fernando Fajardo (6)
Joe Bizera (4)
Cafú (5)
Darío Rodríguez (5)
Gabriel Cedrés (4)
Jorge Casanova (5)
Pablo Bengoechea (4)
Fabián Canobbio (7)
Carlos Bueno (5)
Daniel Jiménez (8)
D.T. Gregorio Pérez
Suplentes: Federico Elduayen, Nicolas Rotundo, Martín Rivas, Leonel Pilipauskas.
Cambios: 55´ Fabián Estoyanoff (6) por Pablo Bengoechea; 65´ Sebastián Alvarez (4) por Carlos Bueno; 70´ Marcelo De Souza (6) por Jorge Casanova.
DEFENSOR SP. 2
Juan Castillo (6)
Hugo Salazar (5)
Cristian González (6)
Carlos Díaz (5)
Mario Barilko (6)
Miguel Mesones (5)
Diego Pérez (4)
Danilo Turcios (6)
Marcelo Tejera (7)
Eliomar (5)
Gonzalo Vargas (6)
D.T. Ricardo Ortíz
Suplentes: Rodrigo Gómez, Pablo Muñhoz, William Martínez, Víctor López.
Cambios: 45´ Emilio Haberli (5) por Juan Castillo; 45´ Ignacio Iturralde (4) por Diego Pérez; 80´ Sebastián Taborda (-) por Eliomar.
Goles: 19´ Gonzalo Vargas (DS); 46´ Eliomar (DS); 78´ Marcelo De Souza (P); 80´y 86´ Daniel Jiménez (P).
Jueces: Roberto Silvera (6); Walter Rial y Carlos Pastorino.
Tarjetas amarillas: 12´ Gonzalo Vargas (DS); 24´ Daniel Jiménez (P); 36´ Mario Barilko (DS); 43´ Marcelo Tejera (DS); 45´ Darío Rodríguez (P); 47´ Miguel Mesone (DS); 70´ Jorge Casanova (P); 90´ Sebastián Taborda (DS).
Estadio Centenario. Entradas vendidas: 2500.
Público: 4.000.
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