Curiosidades mundialistas

Final imperial – El emperador de Japón Akihito y la emperatriz Michiko presenciarán la final de la Copa del Mundo, acompañados de otros miembros de la familia imperial, confirmó Hisa Miyatake, director adjunto del Comité de Organización japonés. (AFP)

Final principesca – También el príncipe Alberto de Mónaco estará en Yokohama para la final. Ayer visitó las instalaciones para la prensa y según la FIFA «quedó muy impresionado por lo que vio». (AFP)

Pasatiempo – Cada uno de los jugadores alemanes tiene su propia receta para combatir los nervios antes de los partidos. Intentan dormir pero es difícil.

Leen mucho y miran televisión. Marco Bode, por su parte, comentó sonriendo que juega al ajedrez con su computadora, pero que casi siempre pierde. ¿Qué pasará en la final? (AFP)

Cansados – Cuando se le pregunta al entrenador alemán, Ruud Voller, si está cansado después de casi cinco semanas de Mundial se limita a responder con otra pregunta, «¿Y usted?». Eso sí, después matiza: «Estamos preparándonos desde comienzos de mayo, eso es más de cinco semanas jugando. En este momento vivimos la euforia de antes de la final, pero estaremos muy contentos cuando todo termine y podamos volver a casa». (AFP)

Trofeo – Cualquiera sea el ganador de la Copa del Mundo 2002, Brasil o Alemania, sólo se llevará a su país una réplica bañada en oro del trofeo que le será entregada en el césped del estadio mundialista de la ciudad-puerto japonesa. El original, obra del escultor italiano Silvio Gazzaniga, mide 36 cm de altura y pesa 4,9 kg y es de oro macizo de 18 quilates. Por el momento se encuentra en una caja fuerte en el Westin Hotel de Tokio, cuartel general provisional de la FIFA en Japón. En el zócalo de malaquita queda todavía espacio para inscribir los nombres de los ganadores de la competición hasta la edición 2038. (AFP)

Casi Cenicienta – Durante el encuentro diario FIFA-JAWOC con la prensa, en Yokohama, Keith Cooper, portavoz de la FIFA, señaló que los Centros de prensa del Mundial 2002 cerrarán hoy a medianoche, mientras se dirigía a Hisa Miyatake, director adjunto del Comité de organización japonés (JAWOC), solicitándole que lo confirmara. Este, con la mayor seriedad y precisión dijo: «Â¡A las 23H59!». (AFP)

Regalo inútil – Los periodistas alemanes que cubren el Mundial cuentan que hace años la Federación alemana (DFB) tuvo la idea de enviar un regalo al árbitro que pitaría en un partido de la selección nacional. Entonces, pensando en la ducha tras el encuentro decidieron regalarle un secador de pelo, un obsequio útil sin lugar a dudas.

Eso sí, salvo que el árbitro de marras se llame Pierluigi Collina. Perdón, ¿quién arbitra hoy? (AFP)

Dudoso consuelo – Doble o triple decepción para 2.000 aficionados alemanes que no pudieron conseguir entradas para la final del domingo en Yokohama.

Tras no poder obtener su billetes correspondientes intentaron alquilar un gran local para ver todos juntos en una pantalla gigante a la «Mannschaft».

Pero, las autoridades de Yokohama, posiblemente obsesionadas por la seguridad, negaron la autorización. Para consolarlos, la Federación alemana (DFB) dio prueba de gran bondad y ofreció de regalo a los 2.000 frustrados hinchas entradas para el primer partido de clasificación de Alemania para la Eurocopa 2004.

Este será contra las Islas Feroe. ¿Algo que objetar?

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje