Dos interrogantes
SEUL, COREA DEL SUR (ANSA)
Alemania vela armas para la final del Mundial de fútbol con dos interrogantes: definir si Jens Jeremies será el reemplazante del suspendido Michael Ballack y cómo sanar de su gripe a Carsten Jancker, clave para el plan de juego aéreo que buscará fortalecer el técnico Rudi Voeller.
Jeremies, que jugó en los seis partidos previos a la final, pero sólo fue titular en octavos ante Paraguay, fue considerado como «una excelente alternativa» por el técnico asistente de Alemania, Michael Skibbe. «Todavía no lo decidimos y, si lo hubiéramos hecho, no lo anunciaríamos por obvias razones, pero Jeremies es una excelente alternativa. Tiene gran experiencia internacional, gran poder dentro suyo y siempre corre. Sería una muy buena opción para el partido con Brasil», dijo Skibbe. «Desde que asumimos con Rudi» -admitió sin embargo el ayudante de Voeller-, «Ballack es uno de los artífices del éxito, debido al constante peligro que representa. Su pérdida es muy amarga». El entrenador asistente advirtió que aún no está definido el nombre de su reemplazante y que decidirlo insumirá un buen análisis que permita «tener a alguien en el sector defensivo pero que también pueda participar en ataque». La idea de ubicar al veterano Marco Bode en la franja izquierda del mediocampo para que sea el encargado de alimentar a los atacantes es otra posibilidad que parece dominar la estrategia de Voeller. Eso llevaría a la titularidad a otro experimentado, Christian Ziege, quien fue suplente en el partido semifinal ante Corea del Sur, y le restaría definitivamente chances a Lars Ricken, quien jamás jugó y no goza de las simpatías de Skibbe. Voeller también estudia cambios en el ataque y sus allegados afirman que buscará insistir ante Brasil con el juego aéreo, lo que le está dando excelentes resultados.
Oliver Neuville, un jugador más técnico, casi con seguridad irá al banco de suplentes y su lugar será ocupado por Carsten Jancker -tampoco jugó ante Corea del Sur-, quien sin embargo padece dolores de garganta y gripe.
El médico lo atiende con premura y ayer no fue al entrenamiento para esquivar el aire acondicionado del autobús. Si Jancker se recupera estará en la final seguramente, junto al goleador Miroslav Klose, quien ya superó sus dolores producto de un golpe en las costillas. En la defensa no habrá cambios. Estarán Torsten Frogs, Thomas Linke, Carsten Ramelow y Cristoph Metzelder como siempre y la garantía de Oliver Kahn (sufrió un solo gol) en el arco. «Nuestros jugadores en un buen día son capaces de ganarle a cualquiera», expresó el ayudante de Voeller, quien advirtió que «hay que estar muy atento para que Brasil no sorprenda con un contragolpe».
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