Hasan Sas intenta mantenerse tranquilo
OSAKA, AFP
A pesar de su cabeza rapada y una mirada intimidatoria, el delantero turco Hasan Sas reprimió su carácter belicoso en el Mundial, para afirmarse como un baluarte de su equipo.
«Tengo un carácter muy fuerte, no hay ninguna duda al respecto, pero en el Mundial intento que sólo aflore mi juego», afirmó Sas.
«Soy consciente que debo anteponer el interés del equipo a mis emociones», agregó.
«En los pronósticos sobre las tarjetas rojas antes del Mundial, muchas personas habrían apostado por mí como favorito, pero por ahora todo fue bien», reconoce el potente delantero.
En una ocasión, al finalizar un partido con el que no estuvo satisfecho, perdió por completo el control de sí mismo y destrozó a golpes de puño un vidrio en el vestuario del Galatasaray.
En la selección, pese a su juventud, su carácter lo convirtió en uno de los «caciques», al mismo nivel que Hakan Sukur, Arif, Tugay, Okan y Alpay, con los que integra un núcleo muy sólido e influyente sobre el resto.
Mañana lo espera una lucha física intensa ante los senegaleses, por lo que tendrá que intentar más que nunca dominar su carácter, por el bien de su equipo. Porque todo Turquía anhela el pase a semifinales en la segunda participación de su selección en la fase final de un Mundial. Sin embargo, todo parece indicar que no hay que preocuparse por Sas, puesto que en Asia parece haber encontrado el camino de la tranquilidad.
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad