El que gana clasifica
SEUL, ANSA
Estados Unidos intentará demostrar mañana que la victoria contra Portugal no fue una casualidad y clasificar a la segunda ronda del Mundial, pero se enfrentará nada menos que con los dueños de casa, Corea del Sur, alentados por más de 60.000 personas y que irá por su propio boleto.
Ambos equipos vienen de obtener resonantes victorias en sus debuts en el Mundial: Corea superó claramente a Polonia y Estados Unidos sorprendió a Portugal y al mundo con un 3-2, por lo cual sumaron tres puntos cada uno y un nuevo triunfo los pondrá en la segunda ronda del torneo.
Para ninguno de los dos será sencillo superar con calma el papel de equipos «chicos» ahora con posibilidades. Además, para los coreanos es casi una cuestión nacional, que no por nada en las últimas horas estuvo marcada por una serie de manifestaciones antinorteamericanas y el anuncio de que las autoridades de Seúl no concurrirán a Daegu.
El presidente surcoreano, Dae jung-Kim, teme que el estadio se convierta en una caja de resonancia para las protestas internas y para la animosidad que una importante parte de la población siente por Estados Unidos después de la guerra de 1950-53, supuestamente superada por la actual condición de aliados de Seúl y Washington.
Ya en la cancha, Estados Unidos contará casi seguramente con el regreso de su «capitán America», el experimentado volante Claudio Reyna al banco de suplentes. Y, si el entrenador Bruce Arena se decide a hacer feliz a los aficionados de su país, el delantero estrella Clint Mathis ya está listo para jugar.
Las preocupaciones son mayores para el entrenador de Corea del Sur, el holandés Guus Hiddink, quien admitió que «existen dudas» sobre la disponibilidad física de dos de las estrellas del triunfo del martes pasado sobre Polonia.
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