Nacional brindará ayuda económica al hincha baleado
La denuncia pública que realizara Fabián Martínez en estas páginas hace dos días causó el efecto esperado. La Directiva de Nacional brindará ayuda económica y apoyo médico para que el hincha tricolor, baleado en el clásico de noviembre, realice su recuperación y pueda volver a caminar.
Los dirigentes albos dispusieron destinar 5 dólares para Fabián Martínez, por cada ticket cuyo valor es de U$S 100, de los que se vendan en la cena del próximo 14 de mayo, cuando la institución celebre sus 101 años. Asimismo, se decidió que los médicos de la institución estén a disposición del joven cada vez que los necesite. Por otra parte, la Directiva habrá de recibir en la sede el próximo martes a María Angélica Tessore, madre de Fabián.
«Los dirigentes me dejaron tirado» decía Fabián Martínez a LA REPUBLICA hace dos días, denunciando que las promesas hechas por los dirigentes jamás se habían cumplido.
Al hacerse público el disgusto de Fabián y su madre, los dirigentes tomaron la rápida medida y finalmente cumplirán algunas de las promesas que hicieron en noviembre, cuando Fabián Martínez recibió un disparo de bala en momentos en que custodiaba el traslado de la bandera gigante de Nacional, desde el Estadio Centenario hasta la sede tricolor.
Entre Balbi, Stirling y Vomero
Igualmente, y pese al cambio de actitud de la Directiva, tanto Fabián como su madre se muestran inquietos por la lentitud con la que se está llevando adelante la investigación penal sobre el hecho.
«Yo lo que no entiendo es como habiendo cinco testigos y teniendo los nombres de los policías, y la bala, cómo no pueden saber quién disparó.
Está todo, y después dicen que no tienen suficientes pruebas», expresa disgustado Fabián, desde su silla de ruedas.
La bala, que se presume partió del revólver de uno de los policías que custodiaba el local de Pecos Bill (8 de Octubre y Garibaldi), hizo impacto en la médula de Martínez, provocándole una lesión que hasta el día de hoy lo dejó paralítico.
La defensa de Fabián Martínez la viene llevando adelante el doctor Alejandro Balbi, delegado tricolor, quien tomó el caso gratuitamente. Según trascendió, en las próximas horas Balbi estaría solicitando una audiencia con el propio ministro Stirling para conversar sobre este tema, en el que se presume estaría implicado un policía.
El caso está en las esferas judiciales y es el doctor Rolando Vomero el juez encargado de la investigación presumarial.
«Los mozos de Pecos Bill le dijeron que tirara»
A Fabián lo desvela la posibilidad de poder volver a caminar, pero no olvida lo sucedido y clama por justicia.
–¿Cómo fue el episodio, por qué te disparó?
–Tiró por cagón, porque es cagón, porque le dijeron que tirara. Se cagó y tiró.
–¿Quién le dijo que tirara?
–Los mozos de Pecos Bill.
María Angélica, la mamá de Fabián toma la palabra y agrega:
–Uno de los testigos dice que fue así. Fabián iba adelante cuando recibió el tiro, y este testigo había quedado más atrás, se escondió atrás de un árbol y escuchó y vio que los mozos le decían «tirá, tirá», y él empezó a tirar, de traición, por la espalda. Resulta que cuando este policía reacciona, se da cuenta de lo que hizo, salió corriendo para atrás, y ni asistencia le prestó.
«Tienen que saber a quién contrataron»
–El policía no estaba uniformado pero sí de servicio.
–Claro, estaba contratado por Pecos Bill. El encargado de Pecos Bill tiene que saber a quién contrataron, eran seis policías, tienen que saber los nombres. Además, la bala está. Yo no sé qué está pasando ahí. Además ellos tienen prohibido usar las armas, solamente las pueden usar si los atacan primero a ellos.
–¿Ustedes piensan que si en vez de un policía hubiera sido un hincha el que disparó, ya estaría todo aclarado?
–Evidentemente sí. Lo que pasa que al ser un funcionario policial el que disparó, no es una buena propaganda para el Ministerio. A mí el ministro (Guillermo Stirling) me parece una buena persona, pero este tema ya no está en la órbita de él.
–Ya hace cinco meses que pasó esto…
–Por eso nuestra molestia. Acá había seis policías y la bala fue de uno de los seis. No es tan difícil aclararlo.
–Habría que consultar a los encargados de Pecos Bill que fueron quienes los contrataron. Seguramente ellos deben tener los nombres.
–Ellos dicen que no saben los nombres, pero el que contrata no va a contratar a Juan Pérez. Cuando se contrata un servicio 222 hay que hacerlo en Jefatura, pero el 223 es de persona a persona, como en este caso. Viene a ser algo privado.
–¿Por qué tienen tanta seguridad de que el tiro partió del revólver de un policía?
–Todos sabemos que el tiro salió del revólver de un policía. Justamente hace unos días hablé con el doctor Balbi y me dijo que las averiguaciones todavía no están completas, y que tenía que volver a hablar con el juez para ver con qué está.
Ya pasaron cinco meses y nada. Fabián Martínez sigue en su silla de ruedas y el responsable caminando tranquilo, tal vez con el arma en un bolsillo.
Al revólver del agresor le falta una bala.
A Fabián Martínez le faltan las piernas.
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