Semana espectacular
Hace mucho tiempo que no tenemos una semana tan gratificante en materia de resultados internacionales.
Dos goleadas en casa. Una clasificación en el exterior.
Así se dio el juego de resultados de la Copa Libertadores para los equipos orientales.
Entre bolivianos y chilenos se llevaron nueve goles, sí señor, algo que se daba seguido, en las décadas del sesenta, setenta y hasta en la del ochenta. Lamentablemente en los últimos doce años esto no sucedía.
Bella Vista vapuleó al Bolívar con un cuatro a cero disfrutable, con pesto incluido, Peñarol le hizo cinco goles a la Católica y con cambios fundamentales, pareciéndose por momentos al equipo del segundo semestre del año anterior.
Nacional fue a Perú y más allá de que mereció la victoria, igualmente logró el objetivo con el empate, clasificando de visitante. Ayer analicé como se merecía la brillante victoria de los papales, hoy creo que el capítulo de la goleada de Peñarol merece profundizarse en su victoria.
Franco internacional
Tres goles, un tiro en el palo y una velocidad imparable fueron los atributos del moreno piloto carbonero. José María Franco tuvo su noche inolvidable. Entró en la historia de los que marcan tres goles en una jornada de Copa y además jugó un gran partido.
Llegó verde a Peñarol, con apenas 19 años, todos lo comparamos con Zalayeta y eso fue un peso extra para el ex palermitano. En un fútbol donde se arrebata el asado, en donde se quiere todo de golpe, Franco pagó derecho de piso y ahora parece que llegó el momento de concretar. Cinco goles, todos en el marco internacional, son la tarjeta de presentación del Franco 2000. Nos olvidamos que Franco venía de la B, que apenas tenía 19 años y que siempre es difícil ambientarse en un grande. Franco parece que ya se acostumbró y todo lo que me decía la gente de Central sobre el mismo, se está concretando.
Giacomazzi fundamental
Otro jugador trascendente para el cambio que mostró el aurinegro resultó ser Guillermo Giacomazzi. El miércoles por la noche fue el volante que uno vio en Bella Vista. De ida y vuelta, con marca y llegada, en definitiva un volante moderno, mixto, Giacomazzi además contagió al resto del equipo. El propio Bengoechea se mostró con mucho más dinámica. Toda la escuadra tuvo más explosión y creo que en definitiva eso fue lo novedoso de este carbonero goleador de Copa. Peñarol encontró el primero a los tres minutos y a la media hora con tres goles de Franco ganaba tres a cero y ponía el partido «liqui-liqui». Buena semana para los equipos uruguayos. Bella Vista mató con un fútbol espectacular. Peñarol goleó y sigue vivo en la Copa y Nacional demostró que está en un gran momento, asegurándose el pase a la siguiente zona copera. Creo que llegó la hora de mirar aquí en casa y traer desde afuera lo que falta, no lo que sobra, en materia de Selección.
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