El libro del Picaflor

Picaflor, ¿qué novedades tiene para hoy?

–Novedades abundan, pero El Picaflor se dedicó a investigar los pormenores de la desvinculación de Gerardo Rabajda de Danubio, porque había cosas que no cerraban de ninguna forma.

Lo echaron sin chistar, ¿eh?

–Fulminante. Los dirigentes de Danubio no anduvieron con rodeos y pese a que el jugador fue vinculado por el grupo Casal, con el cual el club posee una excelente relación, la decisión fue contundente. Claro, hubo cosas que ocurrieron después del partido Danubio- Peñarol que fueron determinantes también para que los dirigentes cortaran por lo más fino.

–Cuente, cuente.

–Apenas Rabajda cambió su buzo por la camiseta a Gabriel Cedrés, en el propio palco oficial, los dirigentes resolvieron su desvinculación de la institución, porque consideraron que fue una mojada de oreja a la hinchada, a los socios, a todo el mundo que simpatiza con la blusa de la diagonal negra. Después de comerse dos goles de novela y con el antecedente fresco de los que ya se había morfado contra Bella Vista, los dirigentes no dudaron en echarlo. Y como publicó LA REPUBLICA el mismo día del partido también incidió la actitud que tuvieron los hinchas de Danubio al término del partido.

¿Qué pasó?

–Esperaron, a la salida del vestuario, a Rabajda y lo querían linchar. Le dijeron de todo menos que era bonito, lo insultaron por su actitud irresponsable de cambiar el buzo después de haberse comido dos goles de Peñarol y según le comentó un allegado de Danubio al Troquílido, lo tuvieron que proteger para que abandonara el Estadio Centenario. El clima estuvo muy pesado para Rabajda, que no pisó con el pie derecho en la institución de la Curva de Maroñas.

–Así lo leí.

–No le quepa la menor duda. Otro socio de Danubio, que es conocido del Troquílido, le comentó que a comienzo de temporada, el Yeye Alaguich le había ofrecido a los dirigentes los servicios de Robert Siboldi y éstos no lo aceptaron. De acuerdo a la versión de este asociado, cuando se enteraron los muchachos del Grupo Casal que querían meter a Siboldi, ellos ofrecieron a Rabajda, y la decisión está a la vista. Vale reiterar que esta fue la versión que un viejo asociado de Danubio le pasó en la víspera al plumífero.

Pensar que Passarella citó una vez a Rabajda para la Selección y hacía más de un año que estaba en el dique seco, como dicen los españoles.

–Rabajda no era un mal golero… Ocurre que después que se fue de Chile nunca tuvo continuidad y esto para un golero es muy perjudicial. Es un buen muchacho, ganador, arriesgado, pero sólo con la credencial no se juega al fútbol hoy en día… ¿La citación de Passarella para la Selección? Mejor dejarla en el recuerdo. Otro ejemplo irrefutable de que al Kaiser le hacían la lista de las citaciones y él luego cumplía con el mandado.

Lo que impactó fue la decisión fulminante de la directiva que preside el doctor Nodar respecto al golero.

–Letal. Esto confirma que se puede mantener una relación comercial muy fluida, amistosa, pero no tienen por qué bajarse los pantalones ante los poderosos. La desvinculación de Rabajda de Danubio –ganaba un salario de $ 40.000 por mes– deja como lección que los dirigentes no tienen por qué arrodillarse ante Paco Casal y el día que no les sirve un negocio pactado con él, lo pueden romper y mantener la independencia… ¡Cuántos clavos se hubieran sacado de arriba los clubes si los dirigentes actuaran como los de Danubio!

Podían haber instalado una ferretería. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje