UN COMIENZO DEL TORNEO "A LOS SALTOS"

Australia espera a la Fórmula Uno

En nuestra anterior edición entregábamos un informe con respecto a lo que ya puede considerarse el inminente comienzo de la temporada de la Fórmula Uno.

Tras muchas idas y venidas, marchas y contramarchas, finalmente parece ser que volverán a ser veintidós los bólidos que tomen la partida en el primer gran premio del año que tendrá como escenario el circuito de Albert Park.

Esto se debe a que no estará presente el «Prost Grand Prix», equipo que, como ya dijimos fue liquidado judicialmente de acuerdo a lo resuelto por un Tribunal Comercial de Versalles.

En contrapartida, llega a la categoría el equipo Toyota, dirigido nada más ni nada menos que por Ove Andersson, quien tuvo un exitoso pasaje por el mundial de rally junto a la marca japonesa.

La disolución y quiebra del equipo francés no llamó la atención ni fue sorpresiva para nadie, pues desde hace ya un buen tiempo era previsible tan indigno final para esta «aventura» del tetra campeón mundial, quien pensó que como director de equipo también podría obtener los destacados logros conseguidos en su exitosa trayectoria como piloto. O, por lo menos, tener a sus autos en las primeras posiciones de la categoría que le brindó tantas satisfacciones.

El debut de Toyota

Por su parte, Toyota arriba a la máxima categoría de monopostos con la firme idea de no ser «un equipo más» en la grilla de partida, sino que, por el contrario, todos los esfuerzos apuntan a posicionar al equipo en los sitios más destacados en el más breve lapso posible. El finlandés Mika Salo y el británico Allan McNish serán los encargados de tratar de plasmar positivamente en la pista el excepcional esfuerzo desplegado hasta el momento por Toyota Motorsport, esfuerzo que llevó inclusive a descartar la continuidad de la marca en el torneo mundial de rally con la finalidad de abocarse exclusivamente a la conquista de la Fórmula Uno.

Se habla que, desde el punto de vista económico, el apoyo supera los doscientos millones de dólares, por lo que podemos pensar que nada ha quedado librado al azar dentro de este proyecto que aspira a la obtención de la corona mundial, aunque, justo es reconocerlo, no se ha hablado sobre el plazo otorgado para esta conquista.

Hasta el momento, los tests realizados por este nuevo equipo no permiten ser muy optimistas, por lo que, en definitiva, habrá que aguardar hasta el 3 de marzo para comenzar a saber cuáles son sus posibilidades.

La incógnita: Sauber, Jaguar o Jordan

A esta altura, ya es indudable que el selecto grupo de equipos «top» de esta temporada está integrado por Ferrari, McLaren   Mercedes y Williams   BMW.

Entre ellos va a estar seguramente la lucha por la corona 2002, tanto de pilotos como de equipos y ello amerita, lógicamente, un informe más detallado, que brindaremos en próximas ediciones.

Hoy nos ocuparemos de los equipos «de mitad de tabla», para lo cual elegimos a tres de ellos: Sauber el año pasado culminó en cuarto lugar, con Nick Heidefeld y Kimi Raikkonen como pilotos. El joven finlandés se fue ya a McLaren a sustituir a su compatriota Mika Hakkinen, en uno de los pases más destacados del año (sino el que más). Su lugar en el equipo suizo ha sido ocupado por el brasileño Felipe Massa, quien llega precedido de excelentes antecedentes.

Continuarán usando los motores «Petronas» proporcionados por Ferrari y rebautizados así en honor al principal auspiciante del equipo.

Jordan culminó en quinto lugar en 2001 y le ganó al equipo BAR su muy particular lucha por la utilización de los motores Honda.

Heinz-Harald Frentzen, Jarno Trulli, Ricardo Zonta y Jean Alesi fueron los pilotos que tripularon los bólidos del equipo regenteado por el irlandés Eddie Jordan.

Para 2002, Giancarlo Fisichella y Takuma Sato serán los encargados de llevar adelante a los autos amarillos que ya no tendrán el importante auspicio de Benson & Hedges.

El tercero en discordia puede ser el equipo Jaguar, propiedad de Ford Motor Company y que bien podría decirse que se encuentra entre la espada y la pared, debido que a nivel de la compañía «madre» es muy grande el malestar por la total falta de resultados significativos desde que se emprendió este proyecto. Bobby Rahal fue despedido en el curso de la pasada temporada y ahora la mayor parte de la responsabilidad cae sobre Niki Lauda.

Eddie Irvine y Pedro Martínez de la Rosa tienen ante sí un durísimo desafío: probar que el nuevo modelo «R3″ es realmente competitivo y con él tienen posibilidades ciertas de pugnar por posiciones de privilegio. En caso contrario, oscuros nubarrones se ciernen sobre el futuro del equipo.

Por supuesto que aquí no termina nuestro comentario previo al comienzo de la temporada, sino que en próximas ediciones continuaremos detallando las novedades concernientes a los otros equipos y, en especial, al retorno oficial de Renault. *

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