Un pueblo salió a recibir a los ciclistas

Una gran cantidad de personas se hizo presente para apreciar la llegada de Rutas de América en su última etapa, la cual arribó a la sede del Club Ciclista Fénix, en Camino Maldonado y Cochabamba. La mayoría de ellas se encontraba identificada con camisetas de diferentes escuadras, pero la que más sobresalió fue Peñarol.

 

Una vez que se produjo la llegada de los ciclistas se logró observar una alegría manifiesta entre los dirigentes, allegados, hinchas y familiares de Héctor Morales. Muchos de ellos lloraban incansablemente como agradeciendo por ese momento tan especial que no lograban vivir desde 1997.

 

«Moralito», en el momento de bajarse de la bicicleta, se vio rodeado de personas que intentaron saludarlo, pedirle autógrafos y felicitarlo por tan meritoria actuación. Posteriormente esas mismas personas lo levantaron en «andas», momento en el cual se produjo un cerrado aplauso.

 

Al grito de «Carbonero, Carbonero», los hinchas de Peñarol, saludaron a los cinco ciclistas que arribaron a la meta después de nueve arduas etapas. Este cántico sirvió también para felicitarlos por la consagración en la tabla por equipos.

 

Momentos muy emotivos se vivieron cuando los ciclistas volvieron a rencontrarse con su familia después de más de una semana de ausencia. Los hijos, esposas, padres, allegados no dejaban de saludarlos y de decirles que ellos también eran ganadores.

 

La cara de felicidad de Ricardo Guedes (Juventud de las Piedras), quien triunfó en el premio de la Cima, y del defensor del Barrio Artigas de Treinta y Tres, Carlos Silva (ganador del premio Sprinter), era admirable. Todos sus compañeros los saludaron efusivamente y festejaron un logro que gestaron con mucho trabajo en el correr de las etapas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje