La alegría de una barriada
El Club Ciclista Fénix, ubicado en pleno Maroñas, festejó el logró de uno de sus ciclistas más queridos de forma espectacular.
El llanto estuvo presente en todo momento.
Las pancartas de agradecimiento a Morales eran moneda corriente, los abrazos, gritos, la alegría desenfrenada, erizaban la piel.
El canto que emergió de los cuatro costados de Camino Maldonado de «Fénix, Fénix», «Morales» y el clásico «Dale Campeón», son el claro ejemplo del palpitar de una zona.
Un punto en Montevideo que besó las mieles del triunfo y todo gracias a la labor magistral de un ciclista. Todo gracias a Moralito. *
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