Héctor Morales es el "rey" de las Rutas
Ayer se disputó la novena y última etapa de la trigésimo primera edición de Rutas de América, en donde el defensor del Club Ciclista Fénix, tras defender su liderazgo por seis etapas (incluida la contrarreloj), se consagró como el ganador en la categoría general individual.
El hombre de Young, Río Negro, convenció con el correr de los kilómetros a todos aquellos que dudaban que pudiera alzarse con el máximo galardón y, a fuerza de mucha garra, tesón y corazón, entró en la historia grande del ciclismo uruguayo.
Con tan sólo veinte años, Morales luchó junto a su equipo (Fénix) contra los constantes ataques de las otras escuadras, dejó todo en la ruta por conservar la «malla blanca» y demostró sus condiciones a bordo de la «chiva». Por todo esto fue absolutamente merecido el recibimiento que se realizó por parte de los presentes en la llegada, que se ubicó en Camino Maldonado y Cochabamba, los cuales al grito de «Moralito, Moralito» o con carteles de «Morales corazón de león» o de «Gracias por esta alegría» demostraron su aprecio por este competidor.
Gregorio Bare ganó la etapa Trinidad – Montevideo
En lo que respecta al tramo de ruta que unió Trinidad con Montevideo, recorriendo un total de 198,8 km, resultó ganador el defensor del España La Paz Gregorio «Toro» Bare. La etapa, de comienzo tranquilo, mostró que algunos equipos se estaban preparando para atacar e intentar más adelante «desbancar» al joven Héctor Morales .
El defensor del Fénix y los miembros de su escuadra que estaban ubicados en la punta del pelotón se dedicaron a controlar los movimientos de aquellos ciclistas que pudieran complicarlos en la general individual. El defensor de Peñarol Jorge Bravo, que se encontraba a tan solo 25» del líder, esperó momentos precisos para atacar. Buscó tomar diferencias en Santa Lucía (Canelones) y también a la entrada de Montevideo, pero Morales cada vez que observó sus intentos de fuga, enseguida lo persiguió, lo «cazó» y no le permitió tomar diferencias que fueran peligrosas. La misma suerte corrieron los otros interesados en el primer puesto de la general, Actón, Luhouyy, Figueredo y Direna.
Los kilómetros pasaban lentamente y «Moralito» cada vez se acercaba más al título. Un ataque masivo de Peñarol y otro que encabezó el ucraniano Luhouyy fueron los últimos intentos de escape de sus rivales.
Ya era un hecho: Héctor Morales era el ganador de Rutas de América.
El embalaje final de la competencia fue ganado por Gregorio Bare, que con su habitual potencia «devoró» los últimos metros de la ruta y venció a su más cercano perseguidor, Walter Pérez. En definitiva, un cierre de lujo para un evento que congregó a muchos espectadores y llevó el mejor ciclismo uruguayo por todo el país. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad