"Grandes" preocupados por la desintegración de la Mesa
La integración definitiva de la Mesa Ejecutiva de la Liga Profesional de Primera División ha empezado a generar preocupación a nivel de dirigentes de Nacional y Peñarol que quieren evitar una nueva crisis política, en caso que sus representantes no se pongan de acuerdo y voten en forma independiente, ocasionando un empate en la votación final.
Por ahora, el escribano Juan Mailhos (Nacional) y Felicindo Domínguez (Peñarol) han coincidido a la hora de resolver asuntos rutinarios que competen a la Mesa Ejecutiva pero temen que por el devenir de los hechos y a medida que avance el Torneo Clasificatorio, no coincidan a la hora de resolver un tema y el mismo quede inconcluso por la falta del voto del presidente que, en caso de empate, vale doble.
Peñarol y Nacional, por peso político han logrado integrar todas las Mesas Ejecutivas desde la creación de las mismas (1998) dejando la presidencia para un representante de equipo chico, de modo de mantener un relativo equilibrio a la hora de adoptar decisiones.
Pese a la firme oposición de los clubes menores de no ceder más espacio del que ya ostentan los dos «Grandes» en la AUF, en esta oportunidad se han comportado indiferentes ante la integración de un órgano importante como la Mesa Ejecutiva que inició su gestión en el 2002, «descabezada» por la obligada renuncia de Hugo Jaurena.
Figueredo busca y no encuentra
El presidente de la AUF, Eugenio Figueredo, ha seguido trabajando en forma reservada procurando encontrar un presidente con perfil bajo para la Mesa Ejecutiva, capaz de brindarle el equilibrio necesario al órgano donde la presencia de Peñarol y Nacional es indisimulada y permanente.
Extrañamente y sin éxito, Figueredo ofreció la presidencia de la Mesa Ejecutiva a Ovidio Cabal (Fénix), quien fue aconsejado por voceros de Tenfield SA a permanecer en la Mesa de Segunda División, al doctor Armando Acosta y Lara (Bella Vista) y al escribano Federico Banchero (Fénix).
En todos los casos, la respuesta que recibió Figueredo fue negativa lo que le ha limitado mucho su capacidad de maniobra porque, a cualquier otro candidato que le ofrezca el sillón que dejó Jaurena, el mismo es consciente que el ofrecimiento llegó a él por descarte y no por convencimiento político.
El escribano Mailhos, comentó a LA REPUBLICA que estaba trabajando bien con su nuevo compañero Felicindo Domínguez pero que era consciente que en cualquier momento podía surgir un diferendo si a la hora de votar, no se ponen de acuerdo. «La presencia del Presidente se hace impostergable porque nos va a permitir trabajar más tranquilos», agregó Mailhos que llegó a la Mesa Ejecutiva por su amistad personal con el presidente tricolor Eduardo Ache. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad