Las tribunas eran las "rotas", pero tuvieron que arreglar las redes
Luego de todas las idas y venidas que hubo antes del comienzo del campeonato con respecto a la habilitación del escenario del Parque Rivera, finalmente el estadio municipal reabrió sus puertas ayer para recibir un partido de Primera División, en el que Villa Española ofició de dueño de casa recibiendo al equipo de Capurro y Uruguayana.
Las parcialidades de las dos instituciones debieron ubicarse en la misma tribuna, ya que la principal no está habilirtada y solamente alberga a los trabajadores de los medios de prensa, además de jugadores, técnicos, jueces y personal policial que concurre a vestuarios. Por este motivo, en la tribuna «Obdulio Jacinto Varela» (la que da espaldas a la avenida Bolivia), se dispuso la colocación de un vallado y varios agentes del orden para separar a ambas parcialidades, que convivieron durante el cotejo en total armonía, preocupándose solamente de la suerte de su equipo.
La gente del «Villa» celebró su debut como local con la presencia de una cuerda de tambores que le puso ritmo y color a la zona de vestuarios antes de que el equipo saltara a la cancha; para completar la fiesta, cuando las casacas amarillas y rojas irrumpieron en el césped el ruido de los fuegos artificiales se hizo sentir por parte de la parcialidad del conjunto de Camino Corrales.
En el equipo de Fénix debutaron ayer Milton Cortés y Edgardo Adinolfi, que no pudieron jugar en la primera fecha pues no había llegado su consentimiento. Quien tampoco recibió el suyo fue el camerunés Alain Mosely Nkong, que deberá esperar una semana más para debutar en Villa Española.
La nota anecdótica de la tarde la protagonizaron jueces y jugadores de Fénix antes del inicio del encuentro, ya que la red del arco que debía defender Caro en el primer tiempo estaba rota cerca del ángulo superior izquierdo; por este motivo, luego de fracasar en el intento de reparación durante algunos minutos, «El Brasilero» Adinolfi debió subirse sobre los hombros del lateral Cabrera para arreglarla, ante la atenta mirada de Carballo, Caro y la terna arbitral.
Ambos equipos mostraron diseños novedosos en sus camisetas, que abandonaron su tradicional disposición en la que se dividían en mitades; Fénix presentó ayer una casaca casi totalmente violeta, surcada por algunas franjas verticales blancas bastante delgadas, a las que se sumaron algunos detalles en blanco en el cuello y las mangas. Villa Española, por su parte, jugó con camiseta roja, que solamente tiene amarillo en sus mangas. *
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