LOS BRITANICOS VIOLARON UN ACUERDO DE PALABRA

Beckenbauer: "Inglaterra nos traicionó"

Por JULIO CIFUENTES

A pesar del paso de los años, el ex capitán de las selecciones alemanas y del Bayern Munich, Franz Beckenbauer, mantiene la figura de siempre. Aquella con la que lo veíamos quitar el balón a los rivales sin siquiera rozarlos es la misma que hoy luce como vicepresidente de la Deutscher Fusball Band (federación alemana de fútbol). La misma «cintura» con la que esquivaba rivales para salir jugando desde el fondo es la que utiliza para eludir aquellas preguntas que puedan resultar comprometedoras.

Los alemanes no pudieron elegir alguien más diplomático que el Kaiser para promocionar su candidatura mundialista. Un ser carismático, respetado por todos, y sumamente hábil para responder. Comenzó agradeciendo a todos los presentes diciendo que en su país es muy diferente porque «en Alemania los periodistas no asisten a las conferencias cuando son antes del mediodía», agregando además que estaba muy contento porque «había venido a Sudamérica cerca de cien veces como jugador y como técnico, pero nunca había tenido la oportunidad de conocer Uruguay, y realmente quería hacerlo.

Además, en una situación más que propicia por el festejo de los cien años de su asociación y porque comenzaron con triunfo su camino hacia el próximo mundial».

Minutos después, argumentando en favor de su candidatura dijo que «nuestra federación es la más grande, cuenta con 6,3 millones de integrantes, muy buena infraestructura, además de estar ubicada estratégicamente en el centro de Europa. El país posee una gran estabilidad política y financiera, y la capacidad además para garantizar la seguridad de todos los que concurran a un evento de esas características. Sería la primera oportunidad de organizar un gran evento luego de la reunificación, lo que permitiría la concurrencia de los países de la Europa del este.» Hasta ese momento había eludido el tema, pero ante la pregunta de si existía un acuerdo de palabra con los ingleses por el cual Alemania apoyó a los británicos para que fueran los organizadores de las finales de la Eurocopa de 1996, con la condición de que éstos retiraran su candidatura para el mundial de 2006, dijo que «nos sorprendimos cuando ellos confirmaron su candidatura, porque rompieron el pacto que habían hecho con nosotros«.

El problema al parecer estuvo en que en 1996 cambiaron los dirigentes del fútbol inglés, y los nuevos directivos desconocieron aquel acuerdo.

Esta «traición» ha determinado que Alemania cuente con más chances que sus vecinos para quedarse con la organización del máximo certamen, ya que cuentan con siete de los ocho votos europeos (el delegado escocés ya tiene comprometido su voto hacia Inglaterra, por ser ambos pertenecientes a la Gran Bretaña).

La consigna ahora es conseguir el apoyo de otras confederaciones (3 votos pertenecen a Sudamérica, 3 a la Concacaf, 4 a Africa y Asia, 1 a Oceanía, y uno al presidente de FIFA), y en eso está Beckenbauer, reconocido, admirado y respetado en el mundo entero, no sólo por sus actuaciones dentro y al costado de un campo de juego, sino también por su condición humana, puesta de manifiesto a cada momento. Es bueno recordar que Franz fundó en el año ’82, apenas se retiró de la práctica del fútbol activo, la «Fundación Franz Beckenbauer» que apoya en diferentes áreas a personas con capacidades diferentes, no sólo en Alemania, sino con obras en Italia, Thailandia, y Marruecos, entre otros países.

«Me alegraría mucho entrar en contacto con instituciones similares aquí en Uruguay; cualquier tipo de inquietudes que haya al respecto pueden canalizarse a través de la Embajada», terminó diciendo.

Supo eludir algunas preguntas, como si sería bueno que los Campeonatos Mundiales se jugaran cada dos años, y qué pensaba acerca de la posibilidad de aquellos países que fueron campeones no jugaran la fase eliminatoria, diciendo que «hasta ahora son solamente proyectos» y por tanto no era momento para emitir juicios al respecto.

En determinado momento, uno de los muchos niños que fueron invitados a la conferencia, alumno del Colegio Alemán, le pidió una referencia sobre su trayectoria en los Mundiales, como jugador y como técnico, dándole el pie justo para despedirse. Beckenbauer hizo un repaso de cada una de sus intervenciones, para terminar con la reflexión propia de un diplomático que pretende ganarse la simpatía de sus anfitriones: «Curiosamente, cada vez que nos cruzamos con Uruguay en un Mundial, nunca pudimos ser campeones».

 

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