El libro del Picaflor
—Picaflor, usted sabe que me encontré con un amigo y me confesó que había malestar en el funcionariado del CA Peñarol.
–¿Usted le está haciendo la competencia a El Picaflor?
—¿Por qué?
–Hace tiempo que le está haciendo la competencia al plumífero. O quiere hacer méritos para trepar o se va a independizar y quiere emprender la carrera periodística.
—¿Es posta o no es posta que hubo problemas con los funcionarios de Peñarol?
–Es recontraposta.
—¿Y la isla?
–La crisis también llegó a la isla de Magallanes y Minas.
—Cuente, cuente.
–Los funcionarios del Palacio, Las Acacias y Los Aromos, los ilustres desconocidos que forman parte del engranaje invisible de la institución, cobraron el viernes 28, el 50% del medio aguinaldo que debían cobrar el 20 de diciembre.
—¿Qué pasó con la guita?
–Y la línea de crédito se complicó. Esta es la explicación que el presidente dio a sus funcionarios. El escribano Scaglia se negó a firmar la reapertura de la línea de crédito por diferencias con el escribano, testaferro del contador Damiani en la Financiera Exterior y el flujo de dinero que había se cortó. Esto además se suma a la calesita que la AUF le hizo a la guita que Peñarol tenía que cobrar por concepto de televisión, lo que provocó una iliquidez en Caja.
—¿La AUF no le pagó a Peñarol la guita de la TV?
–Sí, señor. La AUF no le ha pagado a Peñarol los U$S 200.000 que le corresponden por la última cuota del año 2001 por los derechos de televisión. El contador Damiani pensaba utilizar ese dinero en compromisos presupuestales, como el pago del aguinaldo a los funcionarios y como también está inhabilitada la línea de crédito por la negativa de Scaglia de firmar el documento, el tema financiero se complicó en Peñarol. Aunque usted no lo crea, la historia es así.
—Pero los funcionarios no pueden pagar los platos rotos.
–Lo que pasa es que los funcionarios no meten goles, no ganan campeonatos, entonces pueden esperar y sufrir las consecuencias de la crisis. Si a los jugadores no les hubieran pagado el mes de noviembre, seguramente el tema hubiera trascendido en la prensa y el contador Damiani ponía la plata de su bolsillo para no quedar pegado ante la opinión pública…Pero de los funcionarios nadie habla, nadie se ocupa de ellos. Son un cero a la izquierda. Fíjese usted que cobraron el 50% del medio aguinaldo, vencido el plazo legal y si no fuera por El Picaflor, la noticia no trascendía los muros del Palacio Peñarol.
—¿Y qué pasó con el escribano Ricardo Scaglia?
–Renunció a la secretaría general de Peñarol…
—¿Scaglia renunció a la directiva de Peñarol?
–No se apure, lea bien porque si no, sale a decir pavadas. El escribano Scaglia renunció a la Secretaría General de Peñarol pero sigue siendo consejero. Ese cargo ahora lo va a desempeñar José Carlos Domínguez, que era el prosecretario…
—Entonces ahora la línea de crédito se va a rehabilitar en pocos días más, ¿no?
–Es muy factible…Domínguez ya había firmado, siendo el prosecretario, el documento con la Financiera Exterior que habilitó la línea de crédito. Por lo tanto, es fácil deducir que no va a tener inconvenientes en poner nuevamente su firma junto a la del presidente Damiani para que vuelva la normalidad financiera a Peñarol. Si esto no aconteciera, automáticamente, Peñarol entraría en cesación de pagos porque no tiene otros fondos para financiar su presupuesto.
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