Ellos tienen la palabra
por Enrique Yanuzzi
Llegó el momento. Hoy a las 19 y 30 horas dan comienzo para nuestro fútbol las Eliminatorias de la Copa del Mundo 2002.
Eliminatorias que hemos sufrido más que disfrutado a través de la historia. La verdad sea dicha, no nos llevamos bien con la señora eliminatoria, hemos tenido desde que nos conocimos allá en el 57 varios desencuentros. Ese de Puerto Sajonia, luego justo a los veinte años en el 77 otra vez afuera. Circunstancias que se repitieron en el 81 y en los frustrantes años 93 y 97.
Nunca estuvo la celeste tres Mundiales de corrido afuera, espero que esta no sea la primera vez.
Cuando señalo que ellos tienen la palabra, me refiero a los jugadores. No queda otra posibilidad, la clasificación está en los pies y el criterio de los jugadores junto a un cuerpo técnico, el más caro de la historia, que no ha tenido un plan de trabajo adecuado a lo que se juega Uruguay.
Más allá de lograr el resultado final, que sin dudas es clasificar, ha quedado claro que nunca existió un proyecto de Selección y que todo se fue dando a los tropezones.
Hoy el equipo sale a la cancha sin aquellos veinte días fundamentales que iba a vivir el grupo en Europa en el mes de febrero. No se consiguieron los partidos y el plantel no pudo trabajar. Esa era la única posibilidad de trabajo que tenía Passarella en el horizonte. El famoso marketing no funcionó y los jugadores en su mayoría del viejo continente se quedaron allá y Passarella sólo pudo juntar a algunos frente a la trucha Hungría. Esa es la realidad.
Por suerte que arrancamos con un rival que es duro, pero también es accesible. Sin embargo Bolivia ha jugado unos cuantos partidos amistosos y también es justo marcarlo, cambió de conductor técnico después del Preolímpico. En buen romance, es un rival casi ideal para empezar el largo trayecto de eliminatorias. Distinto hubiese sido de arranque un rival directo como Paraguay, Perú o Colombia.
A la Cancha
Otra realidad: a la cancha y sin preparación. Con jugadores que vienen de un medio totalmente distinto, con una propuesta futbolística diferente y que saldrán esta tardecita a poner el pecho a las balas. Como siempre los halagos y las críticas serán para ellos.
Duro rival el boliviano, ya lo marcaba ayer, no será un «bollito» el equipo del altiplano.
Uruguay deberá pensar el partido y los desnivelantes, caso Recoba o Fabián O’Neil serán fundamentales a la hora de definir el pleito.
En casa no se puede empatar, menos con Bolivia o Ecuador o Venezuela, que están imaginariamente un escalón por debajo de nuestro potencial.
Ganar es la premisa, con medio gol alcanza, no es momento de entrar a buscar un gran nivel de juego porque eso será difícil de conseguir.
Son veintisiete puntos los que Uruguay juega en Montevideo. Hoy tendrá que conseguir los primeros tres, empatar será casi una derrota.
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