DANIEL PASTORINI A LA HORA DEL BALANCE DE 2001

"Me voy del Ejecutivo porque es hora de darles paso a dirigentes con otros bríos"

Pastorini en la tranquilidad de un domingo sin fútbol y ya en pleno descanso de un agitado año, habló con LA REPUBLICA. El punto de partida fue el balance de 2001...

–Creo que en este sentido lo más importante fue la clasificación de Uruguay al Mundial tras dos años de esfuerzos y sacrificios, lo cual nos habíamos propuesto como prioridad. Pero lamentablemente –como viene sucediendo desde hace algún tiempo– en este año se minimizaron temas estructurales y de largo aliento ante otros coyunturales y que en poco tiempo son simplemente anécdotas y ahí se perdió mucho.

De todos modos, si hago un balance, tengo que retrotraerme inevitablemente a 1997, cuando decidí ingresar nuevamente al fútbol. A seis meses de concluir el mandato del Ejecutivo, debo mirar hacia atrás y darme cuenta de lo que se avanzó en cada uno de los temas que propusimos.

–¿No han quedado fisuras al intentar cambiar las viejas estructuras de organización del fútbol uruguayo?

–No, lo que sucede es que este cambio de sistema de gobierno del fútbol uruguayo costó entenderlo en un comienzo. Por ejemplo, fue difícil entender que la administración de los campeonatos ya no pertenecía al Ejecutivo sino a la Mesa Ejecutiva, así como también un nuevo sistema de integración de tribunales con magistrados.

–Pastorini ha sido la «cara visible» o el resorte del Consejo Ejecutivo, para activar la inserción de equipos del Interior al profesionalismo. ¿Cómo ha sido esa experiencia?

–Creemos que en ese sentido se ha avanzado mucho, aunque la transición fue dura, muy difícil, pero la única forma era hacerlo quirúrgicamente –como se hizo por vía de la licitación–. Pero las pruebas están a la vista, porque hoy hablamos de fútbol nacional con gran naturalidad y la experiencia de los clubes que ya están es un ejemplo claro de ello. Hoy existen expectativas de las ligas de Florida, Paysandú y Salto, que se quieren incorporar al profesionalismo. Así que la idea es buena.

–Sin embargo, en varios de ellos han surgido obstáculos para su inserción, incluso son resistidos desde dentro mismo de sus ligas. ¿Toma usted esa situación como una contrariedad?

–No, porque felizmente el Uruguay es un país libre y cada cual decide según sus convicciones. Y cuando surge este tipo de inconvenientes a nosotros no nos interesa para nada cómo se resuelve. Si deciden venir, será porque hubo mayoría para tomar esa determinación. Llegar al profesionalismo le hace bien a los departamentos y al fútbol nacional. Pero son conductas libres y cada uno considerará si es perjudicial o no.

–Para esta temporada hubo un saneamiento económico de los clubes que modificó las estructuras del fútbol. ¿Cuál ha sido el resultado a un año de aplicado?

–Fue una de nuestras aspiraciones y entendemos que debe tomarse como un sinceramiento de los clubes. Al uruguayo –que en todo es muy conservador– le cuesta a veces entender que si no aceptan cambios, el régimen puede ser más perverso. Este sistema de 20.000 dólares para clubes de Primera División ha dado la posibilidad de que a los jugadores no les pase lo que les sucedió otros años, cuando estaban varios meses sin cobrar. Estamos convencidos de que éste es el futuro del fútbol.

–¿Qué incidencia tiene el grupo económico Tenfield en estos cambios económicos del fútbol y qué relacionamiento tiene con el Ejecutivo?

–Con esta empresa lo que existe es un relacionamiento continuado por un período con un objetivo común en el cual hay oblicaciones y derechos recíprocos. Naturalmente hay una incidencia –pero nada más que eso y así debe ser– en pos de mejorar aspectos que tienen que ver con el fútbol, como potenciar a la Selección Nacional, mejorar la infraestructura del trabajo de la Selección, organizar campeonatos más atractivos, mejorar los campos de juego Y en todo esto tuvimos la participación de quien es nuestro socio en la parte comercial de la AUF. También es bueno resaltar que Tenfield ha apoyado quizás hasta más de lo que se le pide y ha ayudado en todos estos cambios que realizó el fútbol uruguayo.

–¿Pero esos cambios de los que hablaba en el fútbol uruguayo se podrían haber realizado sin la empresa Tenfield?

–Creo que sí, porque hay cosas que se habían hecho antes sin la participación de Tenfield. Partimos de la base de que el fútbol uruguayo necesitaba cambios y Tenfield ha colaborado mucho, como por ejemplo en lo económico, por la modernización de la forma de disputa de los campeonatos, solicitándole una mayor asistencia económica.

–Eso no determina que los clubes pasen a ser «Tenfieldependientes»?

–No, porque si fuera dependencia, sería resuelto por decreto y no fue así porque se trabajó desde abril hasta noviembre con los clubes. Pero el error está en pensar que Tenfield domina todo y no es así, porque si miramos a otros países tenemos a Traficc o Torneos y Competencias, que hacen lo mismo y el fútbol camina por sí solo.

–Queda muy poco de este cuerpo de neutrales. ¿Pastorini sigue o se queda vinculado de alguna manera al fútbol?

–Más allá de muchas ingratitudes veo globalmente la cosa y no me arrepiento de haber vuelto al fútbol. Todo lo que proyectamos cuando vinimos prácticamente se ha realizado. Me voy del Ejecutivo pero aunque seguiré vinculado al fútbol si me necesitan, considero que lo natural es que venga otra persona con bríos, con fuerza y con ganas de seguir en esta senda. Quizás no estaremos en cargos directivos pero seguiremos vinculados al fútbol, si es que requieren de nosotros, obviamente… *

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