De "punto a banca"
Como siempre decimos, los candidatos a cualquier nivel se ven en la cancha y allí Larrañaga confirmó su condición de tal…
–Realmente estamos muy contentos, si bien no éramos los favoritos, logramos llegar a ser los mejores en Segunda B y en la instancia decisiva ante Neptuno, nos quedamos con el resultado pese a ir en desventaja en los dos partidos que jugamos.
–¿Por qué no eran los favoritos?
–Por un tema más que nada presupuestario; otros consiguieron mayores rubros que nosotros y eso les dio la chance de reclutar jugadores de mayor prestigio.
–Es una especie de sello característico tuyo, el de rotar jugadores durante los juegos.
–Ello resulta muy importante. Una rotación amplia, el hacer participar a jugadores que aportaban durante los distintos momentos mayor intensidad defensiva y permitía dar descanso a jugadores clave, para poder desarrollar en otros instantes potencia ofensiva. Usamos para el plan de rotación, rendimiento, problemas de faltas, descansos y objetivos tácticos, ya algunos jugadores los conocía por haberlos dirigidos lo que acortó los plazos de relación con ellos.
–El basquetbol es un juego colectivo y esto fue entendido sobremanera.
–El principal logro fue que los jugadores resultaron muy maduros para entender que el equipo debía ganar, funcionar, más allá de los intereses personales de cada uno. Si bien es cierto que tuvimos efectividad en nuestro juego, también considero que todo resultó parte del talento, lo que marca el sello que tuvo el equipo. El mensaje fue claro, la conexión funcionó, no descansamos con el ascenso a la A y el derecho de tener un posibilidad de pelear el ascenso fue encarado con seriedad. Vimos al rival, Neptuno, lo filmamos y trabajamos sobre ello.
–Ha sido todo parte de un proyecto planificado por Pablo López. El mismo habla de los diferentes objetivos planteados, todo creció desde el pie, es que no hay revoluciones tempranas como lo dice con sabiduría una letra conocida.
–Primero estaban los inmediatos, reclutamiento de jugadores y preparación del equipo para la temporada y luego partido a partido. A mediano plazo era pelear el ascenso a la Serie A. Eran tal vez otros los candidatos, Bohemios; Sayago, Urupán. Se fue cerrando la temporada y nos sacamos a los tres de encima, ya a una fecha del final habíamos logrado el título de la B, llegó el campeonato y los juegos ante Neptuno por el segundo pase a Primera División. Allí llegamos al máximo y eso rindió sus frutos. Dentro de los plazos que se fija uno siempre hay imponderables, no sabés que te puede pasar, si tendrás lesionados, suspendidos o no; no depende de lo que uno quiera o pueda hacer.
–¿Qué viene ahora Pablo, serás de Primera vos también?
–Tenemos un compromiso de palabra con el presidente de Larrañaga y por nuestra parte será respetado. Sólo queda esperar la respuesta. Lo nuestro es ser los mejores, estar en los mejores equipos que podamos, no elegimos adónde ir, sino que aceptamos la mejor propuesta. Dirigir en Primera es un desafío para cualquier entrenador, que yo asumiría con gusto.
El entrenador trabajó con Néstor Lucas y con dos asistentes: José María Busanello y Augusto Pons. Los números son expresivos, 24 en 27 en la serie regular y 2-0 en la definición ante Neptuno, con la salvedad de que no perdió en los últimos 24 juegos disputados (incluyendo los dos juegos ante Neptuno).
Esa es la carta de presentación de Pablo López, entrenador de un Larrañaga que de «punto pasó a ser banca». *
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad