JUGO A GRAN NIVEL Y ANOCHE SE CASO

El gran año de Gustavo Varela

A pesar de que hace cuatro temporadas se ganó un lugar en el plantel de Primera División del Club Nacional de Fútbol, el año 2001 ha resultado ser sin lugar a dudas el de la gran consolidación para el delantero tricolor Gustavo Varela.

Junto con la llegada de Hugo De León a la dirección técnica del primer equipo albo, el muchacho del Barrio Las Flores ascendió al grupo de profesionales preferido por el entrenador riverense, con el pergamino de haber sido goleador en las divisiones juveniles. Aunque desde el primer momento se convirtió en uno de los jugadores preferidos del técnico, comenzó bastante lentamente a aparecer en la alineación parquense, cobijado también «bajo el ala» de Ruben Sosa, que a cada momento declara paternalmente: «Varela es mi hijo.»

Todos los clásicos

Durante los primeros tres años en Primera, Varela fue ganando cada vez más minutos en la cancha, generando la confianza del técnico partido tras partido, fundamentalmente en los clásicos, en cada uno de los cuales Gustavo fue número puesto entre los once titulares, aun cuando en partidos anteriores hubiera estado permanentemente en el banco de suplentes. Estando sano y habilitado para jugar, De León nunca lo dejó afuera del once inicial, relegando a compañeros que quizá fueran en ese momento titulares, y aun cuando en algunos no rindió en buena forma, el entrenador siguió confiando en él.

Se ganó a la hinchada

A la parcialidad tricolor le costó aceptar la labor de Varela, quizá debido a esa falta de continuidad, pero en el año que coronó bicampeones a los parquenses, el veloz delantero se adueñó de la banda derecha del ataque, y a base de piques y goles comenzó a contar con el apoyo de los hinchas. Luego de mostrar de lo que era capaz en la selección celeste, jugando de lateral en la altura de La Paz, volvió a repetir la proeza con la camiseta blanca, alternando entre la función de punta y volante de enlace, colaborando en la marca repetidas veces, e incluso sorprendiendo a todos apareciendo casi como puntero izquierdo en las finales con Danubio.

Una vez confirmado como titular, Varela comenzó a sumar goles y a «colarse» entre los más consagrados, quedando en el tercer escalón de los goleadores anuales, detrás de «las torres» Sebastián Abreu y Richard Morales. Incluso en la tabla «histórica» de goleadores cuenta con un sitial de privilegio, ya que entre los actuales componentes del plantel es el segundo futbolista que más tantos ha conseguido, superado solamente por Ruben Sosa.

Final con festejo incluido

Como para ponerle «broche de oro» a su brillante temporada en lo futbolístico, Varela decidió que no existía mejor momento que éste para confirmar su enlace con Virginia, su compañera desde hace un buen tiempo. Anoche, en el Hotel del Prado, el dueño de la camiseta número dieciséis celebró su casamiento, con la presencia de varios de sus compañeros del plantel, entre ellos Limberg Gutiérrez, que viajó expresamente desde Bolivia para asistir al evento. Con este final, pareció colgarle un cartelito de «el año de Varela» al calendario de 2002. *

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