Nacional es el mejor del año
La locura ganó la calma de Maldonado y contagió a sus habitantes. La emoción se vivió en cada rincón donde una insignia tricolor estaba presente. El Campus Municipal, repleto de gente, sintió una de las celebraciones más ruidosas de su vida.
Los tricolores le ganaron a Danubio y conquistaron por segundo año consecutivo el título de Campeones Uruguayos.
El partido fue una típica final, con poco fútbol, mucha tensión y las pulsaciones aceleradas en los jugadores.
Técnicamente, incluso, fue menos que la primera final, disputada en el Centenario el domingo próximo pasado.
Además, el triunfo fue muy especial, ya que Nacional dio vuelta un partido que comenzó perdiendo a los dos minutos. Por eso el festejo fue más pasional aún.
En los primeros minutos Danubio se adueñó de la pelota y comenzó a jugar con ese fútbol pulido que lo caracteriza y rápidamente llegó a la apertura en el marcador a través de Ruben Olivera, en una gran jugada que sorprendió a los defensas tricolores.
Otra vez los de la franja arrancaban rápidamente ganando, como en la primera final, pero la duda era si habían aprendido la lección del partido anterior, cuando no supieron mantener la ventaja.
Nacional, sin muchos argumentos futbolísticos, pero sí con una gran entereza anímica, comenzó a nivelar las acciones. El ímpetu de Richard Morales, la entrega de Camejo, los gritos de Lembo y las ganas de siempre de Abreu no sólo frenaron el fútbol bonito del rival sino que como un batallón fueron ganando terreno y obligando a retroceder a los dirigidos por Krasouski. Finalmente llegó el empate. Richard Morales sorprendió mandando la pelota de «chilena» por encima de la defensa y Abreu picó otra vez guapeando sobre el balón, le ganó la posición a Lucas y definió frente a Contreras. Así de sencillo, con muchas ganas y temperamento.
Ahora los tricolores estaban más tranquilos y podían renunciar al malón espiritual e intentar jugar el encuentro de otra manera.
Igualmente el partido se hizo muy cortado y las infracciones fueron el común denominador, ante la pasividad del árbitro Feldman, que aparentemente se juramentó terminar con todos los protagonistas en la cancha.
En Danubio, Olivera, que arrancó siendo el jugador desnivelante, poco a poco fue desapareciendo del partido y el equipo se quedaba sin enlace y la cuota de magia que le podía dar el juvenil.
Nacional se aplicó a la marca y el primer objetivo lo logró, maniató al rival, que no pudo aplicar su fútbol. +
El campeonato no se perdía más
Al comienzo del segundo tiempo no hubo muchas variantes, todo continuó por los carriles del final del primer tiempo. Aunque por lo expuesto en la primera mitad, Danubio denotaba menos fuerza anímica que su rival. Quedó como frenado en el primer tiempo y en el arranque del segundo continuó igual. No llegaba al arco y las pocas veces que lo hizo, Munúa fue un ganador. Los tricolores taparon bien las subidas de los laterales y se quedó sin panorama el danubiano, que debió buscar a través del centro, cosa que facilitó a los defensas Lembo y Damián Rodríguez.
A los quince minutos de esta parte y luego de un centro de Limberg Gutiérrez, Varela peinó la pelota en el borde del área, luego de tomar elevación y de una mala ubicación de Contreras, se coló en el segundo palo, desatando la alegría desenfrenada de los hinchas tricolores. Luego de comenzar perdiendo, el ahora bicampeón Uruguayo, daba vuelta el partido y parecía que nada impediría su carrera al título.
Así fue y De León jugó sus cambios inteligentemente. Puso a Cohelo y ganó más aun en marca cerrando todos los caminos a Danubio, que debió insistir en los centros.
Luego mandó al campo a Milton Núñez y ganó en velocidad para salir de contragolpe cuando Danubio tímidamente intentaba adelantarse en el terreno.
Sólo sobre el final y con más delanteros en la cancha, ya que ingresaron Perrone y Ojeda, Danubio logró encerrar a Nacional, que aguantó a pie firme su victoria.
De todas maneras, los franjeados no tuvieron la rebeldía necesaria para empatar, los tricolores «mordieron» en todos los sectores del terreno y no dieron jamás una pelota por perdida. Esa fue la gran diferencia. Al igual que los arqueros. Mientras Munúa transmitió seguridad y agrandó a sus compañeros, Contreras no tuvo un buen partido y dejó dudas.
Luego de varios minutos de descuento y cuando el Campus explotaba en los festejos, Feldman, que no hizo un buen arbitraje, pitó el final del encuentro.
Nacional se consagró como el mejor equipo del año y al igual que en 2000 se llevó el título de campeón.
Merecido por el trabajo de Hugo De León, que anoche saludó a los hinchas, que lo ovacionaron y pidieron que no se fuera del club.
También para los jugadores, que en distintos partidos se fueron sobreponiendo a situaciones adversas y fundamentalmete aquellos que en las que duelen, léase finales, como Abreu, demostraron que tienen gran clase para jugar ese tipo de partidos.
Danubio fue un digno rival, no fue fácil para los tricolores, pero se vio superado por un equipo que anímicamente fue arrollador.
Los bolsos festejaron y festejan. No es para menos, aún se escuchan los ecos del estadio, que hoy frío y callado siente por sus venas de hierro el retumbar de la fiesta de la noche anterior.
La carretera fue un cordón tricolor y la enseña que anoche flameó en lo más alto de Maldonado hoy aparece en las ventanas del todo el país, como un símbolo de ser el mejor. *
DANUBIO 1
Jorge Contreras (4)
Eber Moas (4)
Máximo Lucas (5)
Walt Báez (5)
Bruno Silva (4)
Jorge Anchén (5)
Pablo Gaglianone (6)
César Pellegrín (5)
Ruben Olivera (5)
Ignacio Risso (5)
Ruben Da Silva (5)
NACIONAL 2
Gustavo Munúa (8)
Martín Del Campo (6)
Alejandro Lembo (7)
Damián Rodríguez (6)
Jorgeao (5)
Carlos Camejo (5)
Oscar Morales (6)
Gustavo Varela (7)
Limberg Gutiérrez (5)
Richard Morales (5)
Sebastián Abreu (8)
En Danubio:
Suplentes: Ignacio Bordad, Jadson Viera, Pablo Lima y Christian Callejas. Cambios: 64´ Diego Perrone (4) por Bruno Silva, 74´ Rodrigo López (-) por Ignacio Risso y 81´ Martín Ojeda (-) por Ruben Olivera.
En Nacional:
Suplentes: Leonardo Romay, Alvaro Meneses, Marcelo Saralegui y Saúl Martínez. Cambios: 62´ Fabián Coelho (6) por Richard Morales y Milton Núñez (4) por Limberg Gutiérrez; y 88´ Ruben Sosa (-) por Gustavo Varela.
Goles: 2′ Ruben Olivera (D), 19′ Sebastián Abreu (N) y 60′ Gustavo Varela (N). Jueces: Saúl Feldman (4), Walter Rial y Edgardo Acosta. Tarjetas amarillas: 36´ Richard Morales (N), 37´ Bruno Silva (D), 57´ Carlos Camejo (N), 59´ Máximo Lucas (D), 77´ Rodrigo López (D) y 90´ Gustavo Munúa (N). Cancha: Estadio Domingo Burgueño Miguel de Maldonado. Público: 22.000 personas.
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