¡Tocó fondo!
Era un partido vital. El oxígeno que necesitaban ambos. Biguá lo jugó con tranquilidad y al cabo de un período lo hizo suyo por amplio margen. Aguada jugó bajó presión y así es imposible alcanzar un objetivo definido. El rojiverde no tuvo juego colectivo, no encontró individualidades desequilibrantes, le faltó motivación y jugó sin duda presionado por una tribuna que pedía más o aquello que el equipo no podía dar pues chocaba contra sus propias limitaciones, sicológicas y del propio juego en sí.
Nada hacía prever esa diferencia final. No cuenta aquí incidencia de los jueces, es que no la hubo. Los primeros movimientos fueron calentando el ambiente con imprecisiones de uno y otro lado, claro que bastó que Biguá moviera mejor la pelota, seleccionara sus tiros adecuadamente y comenzará a dominar en los tableros.
Aguada corrigió cosas con el ingreso de Aldo Alles, trasladó mejor, jugó para Arrosa donde pesa más, en la pintura y acertó. Allí descontó ocho puntos y se puso a uno y hasta pudo haber igualado el primer tiempo, donde se fue en pérdida por 41-42.
En el arranque del segundo tiempo el local metió un parcial de 7-0 en tres minutos. Aguada no encontraba respuesta. Bill Washington apareció con gran efectividad, el «pato» dominó los dos tableros, con llamativa facilidad en ofensiva donde recogía uno, dos, hasta tres rebotes consecutivos, sacando quince al final del tercer cuarto: 72-57.
Lo demás ya resultaría historia conocida. Biguá se dio el lujo de tener a Niquichenco con cuatro faltas en cancha durante un cuarto y medio y con el lungo sobrándose. Los quince minutos finales fueron puro formulismo. Allí ganó el juego Biguá, porque dominó ambas tablas, manejó la bola y tuvo eficacia ofensiva, más una cuota importante de tranquilidad. Washington fue la figura. Aguada fue todo nervio, la cabeza no le respondió, no tuvo traslado, encontró el gol por vía del perímetro, pero en momentos no trascendentes, cuando buscó abajo, estuvo lo mejor, pero lo hizo muy poco. Sintió el bajo nivel de Rivera (5 puntos) y escasa contribución en los rebotes y del extranjero Breakridge (11 puntos y más tiempo del ideal en cancha). Si Aguada sigue contagiado de la impaciencia de su tribuna seguramente tendrá un futuro muy oscuro. Biguá tomó aire y respira un poco más aliviado. *
BIGUA 92
J. Rovira 14
M. Suárez 9
C. Pereira 21
L. Pierri 4
B. Washington 24
G. Niquichenco 15
E. Otatti 5
F. Contreras 0
AGUADA 76
J. Cabrera 5
R. Martínez 21
D. Frugoni 0
J. Breakenridge 11
L. Arrosa 13
J. Rivera 5
A. Alles 8
M. Montes 13
Biguá
C. Gómez – P. Sosa
42-41 Biguá
169
$ 6.760
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