El libro del picaflor
—Picaflor, ¿qué andaba haciendo ayer al mediodía en la Asociación?
–¿Usted también está trabajando de espía?
—No, simplemente lo vi llegar presuroso al local de Guayabo 1531.
—El Picaflor fue a retirar la acreditación y la entrada para el partido de mañana y se encontró con un montón de amigos que siempre lo tienen al tanto de los diversos acontecimientos que sacuden el fútbol.
—¿ Le pasaron algún chimento jugoso?
–Chimentos no. Los que busquen chimentos en esta página le erraron de sitio. El Picaflor trabaja detrás de la primicia, la información diferente, la noticia, que es lo que el poder siempre quiere esconder y/o silenciar.
—No se agrande y vaya al grano; ¿le pasaron alguna información posta, posta?
–Uno de los informantes del Troquílido le actualizó la agenda con las últimas novedades del entorno del presidente.
—Cuente, cuente, que me interesa.
–Figueredo resolvió mover algunas piezas de su entorno en los diferentes equipos de protocolo y relaciones públicas porque no quedó conforme con las actuaciones de algunos de sus colaboradores en los últimos partidos. Algunos pasaron de un área a otra y otros que estaban fondeados volvieron a la vida para este partido.
—Siga, siga que usted siempre la tiene posta.
–El presidente de la AUF sacó del equipo de protocolo que atendía a los árbitros extranjeros a Alvaro Silva, debido a las declaraciones que formuló en Sarandí Sport, luego del partido de Uruguay con Colombia…
—¿ Qué pasó?
–El Picaflor ya se refirió a ese episodio. Alvaro Silva le contó al Toto Da Silveira en su programa que el juez italiano Collina le había comentado después del partido contra Colombia que a varios jugadores uruguayos no los había visto metidos en el partido. Que percibió que estaban jugando por la selección pero pensando en sus clubes de Europa. Ergo, Collina dijo que los muchachos no estaban con las pilas puestas –esa fue su percepción dentro del campo de juego y recuerde que él conoce a todos los que juegan en Italia– y Alvaro Silva, sin maldad, se lo contó al Toto en Sarandí Sport. ¿ Consecuencias?
—No me cuente nada más porque el final me lo imagino.
–Lo imaginó bien. Figueredo se calentó, en la calle Divina Comedia se agarraron flor de calentura y Alvaro Silva, que siempre había atendido a los árbitros extranjeros que venían de Europa u otros puntos geográficos, fue trasladado al equipo que ahora se ocupa de las delegaciones deportivas. En esta oportunidad, el ex presidente de River Plate está colaborando con los australianos, junto con el Quique Bellomo, que también fue excluido del equipo que atendía a los pitos extranjeros.
—Y a los jueces extranjeros ¿quién los atiende?
–De acuerdo a la versión que le pasaron ayer al mediodía al plumífero –y mostraron las cámaras de TV en parte– a los jueces árabes los recibió la nuera de Figueredo en Carrasco junto con un traductor. En el hotel se sumaron el doctor Héctor Olmos y el ex presidente de la Mesa Ejecutiva, Washington Rivero…
—¿Volvió el «traidor»?
–Volvió.
—¿Después de todo lo que dijo Figueredo de su persona, el «Cacho» Rivero volvió a trabajar con él en la AUF?
—El señor Washington Rivero está colaborando en un equipo de protocolo (junto al Chito Olmos) que atiende a los árbitros árabes, al comisario deportivo y al comisario designado por la FIFA que fiscalizará la seguridad del partido. Esta información se la porporcionaron al plumífero ayer al mediodía, cuando fue a retirar su acreditación. Después, contactó a otras fuentes y le ratificaron la misma información. Ergo, acá está la pura verdad. *
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