El libro del Picaflor
–Picaflor ¿qué me dice del escándalo del Aeropuerto de Carrasco?
–¡Cállese!
–¿Investigó algo?
—El Picaflor habló con mucha gente, algunos testigos, colegas y le dieron la versión de los hechos. Ayer recogió información en la AUF porque quería conocer fehacientemente quién había sido el ideólogo y organizador de la bienvenida de los australianos en el Aeropuerto de Carrasco, y recogió información impactante.
—Cuente, cuente.
–Antes que nada, la Asociación Uruguaya de Fútbol no tuvo nada que ver en la organización del recibimiento a los australianos.
–¡Por fin se salvó Figueredo!
–Figueredo se «salvó» porque no tuvo nada que ver y el plumífero no va a cometer el atropello de enchastrar a alguien injustamente. Es más, en la AUF le comentaron al Troquílido que tanto el presidente como los demás miembros del Consejo Ejecutivo expresaron su gran malestar por el acto de barbarie cometido en Carrasco contra los australianos. Un informante del plumífero le comentó que Figueredo tenía una calentura de novela porque la noticia recorrió el mundo, llegó a la FIFA y lo único que hace es afectar aun más la imagen del fútbol uruguayo a nivel internacional. Pero…
–Siempre hay un pero, ¿no?
–Tanto en la AUF como los informantes del plumífero le informaron que en el Aeropuerto de Carrasco, cuando llegaron los australianos, estaba entre los «tamborileros» un funcionario de la empresa Tenfield S.A., de rango medio, que era el que comandaba el operativo recibimiento.
–¿ Tenfield tuvo algo que ver con el recibimiento que le dieron a los australianos?
–Sí señor. Un funcionario de Tenfield S.A., que se encarga de la ropa deportiva de las selecciones nacionales, que conoce el aeropuerto como la palma de su mano porque se desempeñó como taxista en la principal terminal aérea, dirigió todo el operativo de recibimiento a los australianos. La información se la dieron al plumífero en la AUF, fue ratificada por otros informantes y colegas que fueron a cumplir con su tarea informativa.
–¡Vergonzoso!
–Deplorable. A los muchachos de Divina Comedia parece que no les bastó con la organización del «Aguante» el lunes de noche en Tres Cruces, que terminó con decenas de autos rotos, robos, incendio, destrozos varios y delegaron en uno de sus mandos medios el operativo recibimiento a los australianos. Los más de 30.000 uruguayos que están en Australia hace muchos años, donde fueron recibidos con los brazos abiertos, les dieron trabajo, salud, educación, bienestar, no les perdonarán jamás la vergüenza internacional que les han hecho pasar en su «paisito». Hasta que el poder político no se ponga los pantalones y las instituciones democráticas agarren el toro por las astas y les hagan ver a los Pacos boys que esta no es una república bananera, van a seguir ocurriendo cosas como las de Tres Cruces y el Aeropuerto de Carrasco.
–La verdad que nunca se vio tanta impunidad.
–Ocurre que ellos creen que están fuera del sistema, tienen inmunidad e impunidad para hacer lo que quieren y piensan que van a someter a todo el pueblo uruguayo a su merced. El Picaflor piensa que llegó la hora de decir basta porque si no, dentro de poco, el poder político va a terminar de rodillas ante estos malhechores.
Ellos creen que, porque tienen el poder del dinero, pueden hacer cualquier tipo de tropelías desairando a las instituciones. *
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