Creer o reventar
Cómo explicar lo inexplicable. Era de Aguada y fue de Goes. Restando 4 décimas de segundo, sí, leyó bien, 4 décimas, Muro no tuvo otra alternativa que hacerle una falta a Joe Break, el extranjero de Aguada, cuando el encuentro estaba igualado en 91. Fares sancionó la incidencia como antideportiva, lo que motivaba que Aguada tenía dos libres y luego el saque, cuando ya no existía tiempo por jugar.
Era poner un libre y la victoria estaba. Joe Break. que había jugado un buen primer tiempo, falló los dos, el primero largo, el segundo libre muy corto y de esa manera llegó el alargue, cuando todo el pueblo aguatero ya saboreaba el triunfo.
Con ese panorama se fue al alargue. Goes empezó mejor, sacó 4 puntos, pero la vergüenza y la categoría de Arrosa dieron vuelta el trámite y Aguada restando 41 segundos pasó a ganar. Le cometen falta a Arrosa, de los dos libres, emboca uno, la diferencia era 99-97, pero Goes tenía tiempo para intentar igualar el encuentro.
La jugó pacientemente en ataque, se escapaba la posesión, sin embargo a la desesperada y sobre el cierre de los 24, Muro tiró de tres puntos, la pelota pegó en el aro, luego en la tabla, bajó y muerta de risa entró en el aro. Goes pasaba por 1 punto y quedaban 12 segundos. Aguada se vio desbordado por la situación, salió rápido, pero desordenado y Cabrera intentó el tiro de la victoria con poca suerte para cerrar una noche muy especial. Triunfo de Goes, delirio, locura, mientras que Aguada quedaba masticando la bronca, la impotencia de una nueva derrota y esta vez repetida ante el clásico rival. Era creer o reventar.
Antes de este apasionante final, Aguada había jugado mejor que Goes, gobernó el encuentro, manejó ventajas de 7 y 8 puntos, pero pagó muy caro el iniciar el último cuarto perdiendo 10-0, lo que llevó a que los dirigidos por Signorelli pasaran en el marcador. La actuación de Arrrosa fue sobresaliente, bien secundado por Frugoni, algo de Martínez, pero extrañando una nueva baja performance de Juliano Rivera, que esta vez estuvo más afuera que adentro.
Goes piensa en el monumento para Muro, definió el clásico del Apertura, ahora el del Clausura, le ganó a Atenas con triple de él y anoche volvió a ser decisivo. Una victoria que le permite seguir subiendo, tratar de meterse entre los ocho primeros, lugar que sin duda merece. Aguada llegó al extremo opuesto. Ayer mostró otra entrega, una actitud más acorde, falló en momentos culminantes y el desconsuelo era general.
Se ve enormemente comprometido en no sólo jugar la permanencia, sino que ahora en quedarse en Primera. Su rival directo, Trouville, ganó y le sacó dos puntos de ventaja. La actuación de Fares y Baum fue muy buena. Actuaron con sobriedad, firmeza, elegancia, para imitar y para repartir entre sus colegas. En todo el clásico no pitaron un técnico, trabajaron con gran carpeta y le dieron seguridad a los de adentro y a los de afuera. *
GOES – 100
F.Martínez 3
A. Muro 29
I.Onetto 13
G.Triver 7
J.Heywood 23
P.Ibón 4
G.Bessonart 10
A.Díaz 9
AGUADA – 99
J.Cabrera 13
R. Martínez 14
D.Frugoni 8
J. Breakendrige 18
J.Rivera 5
L.Arrosa 31
M.Montes 2
A.Alles 8
Cancha: Cilindro Municipal
Jueces: F. Fares – Dr. G. Baum
Primer tiempo: Aguada 51-46
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