EL LIBRO DEL PICAFLOR
–Picaflor, ¿cómo estuvo la jornada en la Asociación?
–Movidita. La expectativa de la gente por el partido del domingo es fenomenal, está aferrada a la última ilusión de clasificar al Mundial y seguramente va a desbordar el Estadio Centenario. A nivel político, poco movimiento porque sólo concurrió el secretario general, doctor Jorge Almada.
–¿Y los demás neutrales?
–Faltaron a la cita. El presidente y el secretario de asuntos internacionales y selecciones nacionales arribaron con la selección de Australia y Capote y Damiani Jr no concurrieron.
–¿Uruguay se está jugando la vida y los dirigentes se toman vacaciones?
–¡Chocolate por la noticia!
–¿Nadie denuncia este tipo de hechos?
–Silencio en la noche… Los únicos que destaparon la olla anoche, fueron los dirigentes de los clubes de Segunda División. Pusieron el grito en el cielo contra una resolución del Consejo Juvenil que les comunicó que a partir del 19 de enero de 2002, tendrán que participar del Campeonato Integración con los clubes de la «A». Varios dirigentes, expresaron su malestar con el presidente Nelson Spillman.
–¿Qué pasó con Spillman?
–Los delegados afirmaron que sus clubes no están en condiciones de jugar el Campeonato Integración en enero, por diversos motivos.
Económicos, primero que nada; los futbolistas están de vacaciones y tendrían que comenzar a prepararse en diciembre –lo que sería una locura– y además deberían suspender algunos trabajos previstos en los campos de juego porque no están en condiciones de pagar alquiler de canchas para jugar en divisiones juveniles. Un delegado (Colón) narró que en 1996 Spillman se había comprometido a solventar los gastos administrativos a los clubes de la «B» que participaran de un torneo similar y a fin de año, les apareció un clavo de U$S 5.000, a cada uno, por los déficit del torneo. Hubo un delegado que dijo que si Spillman los obliga a jugar el Torneo Integración en 2002, ellos están dispuestos a enfrentarlos porque les parece arbitrario y carente de realismo.
–¿Así nomás?
–Fueron muy críticos con Spillman aunque también hubo voces de reconocimiento a su gran labor en el Consejo Juvenil. El delegado de deportivo de Colonia, Julio Roda, dijo en sala que por un capricho de Spillman se jugaban torneos de divisiones juveniles en campos de juego que no reúnen las condiciones reglamentarias. Y contó la siguiente anécdota que fue festejada más que el gol de Darío Silva a Argentina.
–Cuente, cuente.
–Julio Roda contó que hace un tiempo atrás, el Consejo Juvenil fijó una cancha que está sobre Propios (el Parque Rivero) para un partido de Plaza Colonia. En una jugada fue derribado contra el banderín del corners un jugador de Plaza. Cuando lo fueron a asistir, no lo encontraban porque el pasto lo tapaba. Además, mientras se jugaba el partido, había un caballo pastando en la mitad de la cancha. Como si fuera poco, según contó Roda a sus compañeros delegados, el canchero estaba mamado y en el primer tiempo, sacó las redes y dio por terminado el partido.
–¡Cómo!
–Como acaba de leerlo… Los clubes de la «B» resolvieron anoche comunicarle al Consejo Juvenil que están dispuestos a participar en los torneos oficiales a partir del 15 de marzo de 2002. *
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