LOS AUSTRALIANOS PICARON GANANDO; AHORA SE RESUELVE EN EL CENTENARIO

No se puede creer

La gente madrugó más que nunca y se apostó frente a los televisores, otros ni siquiera durmieron esperando el encuentro que comenzaba a definir la última plaza que queda para el Mundial de Corea y Japón.

Muchos se decepcionaron, otros volvieron a decepcionarse, y los más optimistas quedaron satisfechos igualmente por el resultado. Ya que argumentaron que no es tan malo a la hora de perder, ya que fue por la mínima diferencia. Y esto en teoría es revertible en el Centenario.

Pero aclaro, en teoría, pues nuestro mayor déficit en la eliminatoria fue la carencia de gol y poderío ofensivo. No le hacemos goles ni al arco iris, me acotó el acompañante mientras observamos el partido.

Y eso es lo que más preocupa.

Claro que se puede revertir el uno a cero, pero con un equipo que convierta goles. Los celestes, de Recoba hacia adelante, que juega totalmente solo, carece de jugadas colectivas para llegar al arco rival. No hay laboratorio en las posibilidades de pelota quieta, y el remate del «Chino» es nuestro único misil para derribar defensas.

Uruguay tuvo un buen partido, desde el punto de vista que no dejó jugar a su rival y prácticamente lo maniató, ya que tuvieron pocas opciones de gol. La más clara la tapó Carini cuando apenas transcurrían 5 minutos de juego. Después poco más.

Los «monstruos» que «vendieron» algunos medios de comunicación no fueron tales y sus estrellas no pudieron en todo el partido con Montero, Lembo y Darío Rodríguez, que funcionaron muy bien. Quizás fue lo mejor de Uruguay. Es una selección de «medio pelo», que apuesta todos sus boletos al juego en conjunto. Pero para nosotros, que no somos ningunos fenómenos, se nos va a complicar.

Australia, con todo el «viento» a su favor, no pudo arrollar a los celestes como se suponía podía pasar y festejaron el tímido uno a cero como una gran victoria. Pese a que tuvieron un golpe de cabeza que pegó en el ángulo y ahí fue la fortuna la que nos dio una mano. Farina en el segundo tiempo cambió a Stan Lazaridis por Paul Agostino y tuvo razón, ya que el descendiente de italianos nos complicó más por izquierda y fue a él que le cometieron el penal. Esto demostró que el joven técnico no es nada «bobo» y ve bien el partido. Además tiene un equipo muy ordenado y disciplinado por encima de todas las cosas, hecho que hace que digamos que no va a ser fácil la revancha. Ellos tácticamente siempre estuvieron bien armados y cerraron todas las posibilidades de que Uruguay pudiera llegar con comodidad. Y es una «fija» que aquí se pondrán todos al servicio de la defensa.

El pecado lo cometimos nosotros

Si algo tienen parecido al fútbol de la Gran Bretaña es sin lugar a dudas lo frío y calculadores que son. Lucharon todo el encuentro, por momentos nos encerraron en su campo y no desesperaron cuando el gol no llegaba. Y bastó un solo error en la defensa, cuando faltaban 12 minutos para el final, que perdió una pelota para que terminara en el penal que Muscat convirtió en gol. Pero el pecado lo cometimos nosotros. Púa fue timorato a la hora de los cambios y si bien Magallanes hizo poco, lo sustituyó por un jugador de características más defensivas que ofensivas, restándole aun más posibilidades al equipo en el arco rival. Estaba claro que a la hora del cambio intentó asegurar el empate. Hoy la gente está decepcionada con él, pues todos entendían que era un técnico ganador, corajudo y así lo demostró con los juveniles. Pero con la «mayor» no fue igual.

A los delanteros les llegó la pelota a través de pelotazos y eso es lo que hay que corregir y no hay duda que para la revancha del domingo la alineación debe cambiar. No es necesario dos volantes de las mismas características como Gonzalo De Los Santos y Pablo García. Necesitamos ganar por dos goles y hay que ayudar a Recoba poniendole gente que juegue al fútbol junto a él. La frase reivindicativa para el domingo debe ser: «Basta ya de especular, pongamos todo para ganar», aunque el alargue en caso de que en los noventa sólo podamos convertir un gol, puede funcionar como una ayuda para Uruguay, que es local. Tendrá más tiempo que el habitual. Pero no hay que perder la perspectiva que un gol de ellos vale doble. «No se puede creer», dijo mi compañero arrojando el mate de «calentura» cuando el italiano pitó el final. Estuvimos cerca del empate y se nos fue apenas ese resultado, ahora nos obliga a matar en el Centenario. *

AUSTRALIA – 1

Mark Schwarzer (6)

Kevin Muscat (7)

Craig Moore (5)

Tony Vidmar (5)

Shaun Murphy (5)

Brett Emerton (5)

Paul Okon (5)

Josip Skoko (6)

Stan Lazaridis (6)

Harry Kewell (6)

Mark Viduka (6)

Suplentes: Gustavo Munúa, Joe Bizera, Nicolás Olivera, Diego Alonso y Richard Morales.

Cambios: 71´ Guillermo Giacomazzi (-) por Federico Magallanes y 77´ Mario Regueiro (-) por Javier Chevantón.

 

URUGUAY – 0

Fabián Carini (7)

Alejandro Lembo (7)

Paolo Montero (7)

Darío Rodríguez (6)

Washington Tais (5)

Gonzalo De Los Santos (5)

Pablo García (5)

Gianni Guigou (6)

Alvaro Recoba (7)

Federico Magallanes (4)

Javier Chevantón (5)

Cambio: 45´ Paul Agostino (6) por Stan Lazaridis.

 

Gol: 78´ Kevin Muscat de penal (A).

Jueces: Graziano Cesari (7), Marco Ivaldi y Aniello Di Mauro (Terna de Italia).

Tarjetas amarillas: 33´ Darío Rodríguez (U) y 86´ Kevin Muscat (A).

Cancha: Estadio Melbourne Cricket Ground (Melbourne, Australia).

Entradas vendidas: 84.656.

Público: 94.000 personas.

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