En Argentina rechazaron versiones de "arreglo"

BUENOS AIRES, Argentina (ANSA).

 

Los jugadores argentinos rechazaron ayer en Buenos Aires haber arreglado un pacto de no agresión en los minutos finales del empate 1-1 ante Uruguay, según una versión publicada en ese país, que destaca inclusive el disgusto del técnico argentino Marcelo Bielsa.

«Los aplausos que nos dirigieron los uruguayos en los minutos finales son un orgullo para nosotros. Es el respeto que sienten por nuestro país», afirmó Javier Zanetti, capitán del Inter italiano, donde tiene como compañero al uruguayo Alvaro Recoba.

Cuando se le preguntó a Zanetti si los aplausos uruguayos no significaban un «agradecimiento» por la escasa acción de los minutos finales, Zanetti respondió: «Nosotros estamos lejos de eso, pensamos sólo en jugar».

A su vez, Juan Pablo Sorín recordó que Argentina tuvo chances para ponerse 2-1, una de las cuales en sus propios pies, y pidió que «dejemos ahí los terceros pensamientos y las especulaciones. No las hicimos antes del partido y no las vamos a hacer ahora».

En Montevideo, donde se jugó el cotejo, Recoba aseguró que «dentro de la cancha no hablamos con los jugadores de Argentina para arreglar nada. A nosotros nos servía el empate y ellos no querían perder», añadió.

Justamente Recoba, según los medios de prensa fue quien rogó en los minutos finales al crack argentino Juan Sebastián Verón el supuesto «pacto de no agresión» después de que Ladislao Mazurkiewicz, colaborador del cuerpo técnico uruguayo, le comunicó que Colombia había finalizado su victoria de 4-0 ante Paraguay en Asunción y que el empate clasificaba a Uruguay para jugar un repechaje ante Australia y mantener esperanzas de jugar el Mundial 2002.

Según las versiones «Verón recogió el mensaje» de Recoba, «después atendió a un ansioso Federico Magallanes y comenzó a patrullar la cancha para garantizar que sus compañeros estuvieran al tanto de un acuerdo que desacomodó al técnico argentino Marcelo Bielsa», un «profesional que sólo piensa en ganar», según lo describe.

Bielsa, tras el partido, afirmó sin embargo que no tenía «nada que reprochar» a sus jugadores, pero los pacíficos minutos finales del clásico jugado en el Centenario hasta provocaron coincidentes titulares irónicos en los diarios de ambos países, tales como «Gran hermano» o «Buenos vecinos».

Sin embargo, a favor de Argentina, se destaca que Bielsa arriesgó haciendo jugar a sus futbolistas amonestados, que Juan Sorín casi anota el 2-1 sobre el final y que la selección blanquiceleste jamás ganó en cotejos oficiales en el Centenario, donde, además, no marcaba un gol desde hacía 25 años. *

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