Las mujeres se sublevaron y ponen condiciones para jugar
Las delegados de ocho clubes que compiten en el Fútbol Femenino de la AUF, se reunieron anoche con la Coordinadora del Fútbol Femenino para evaluar los resultados de los requerimientos presentados hace más de un mes a la profesora Matilde Reisch y ratificaron su decisión de no iniciar la actividad oficial del 2000, si antes no se cumplen determinados requisitos que ellas consideran fundamentales, para encarar la competencia deportiva.
Representantes de los clubes Danubio, Central Español, Huracán de Paso de la Arena, Miramar Misiones, River Plate y Wanderers, expresaron a LA REPUBLICA al término de la reunión que exigen cambios profundos en la estructura del Fútbol Femenino antes de comenzar el torneo oficial, porque el desarrollo del mismo no justifica más una administración unipersonal ni la ausencia de un Tribunal de Penas que ejerza la justicia deportiva.
Las delegadas, consideran que el Departamento de Fútbol Femenino que dirige la profesora Reisch, cumplió su función hasta el presente pero de ahora en más, el mismo debe ser administrado por una Mesa Ejecutiva, de tres miembros, integrada también por la citada profesional que podría presidir la misma.
La designación de un Tribunal de Penas independiente, con autonomía técnica y política, es otra de las reivindicaciones de las delegadas de los clubes quienes denunciaron a LA REPUBLICA hechos insólitos como, suprimir las sanciones de común acuerdo, para que jugadoras suspendidas pudieran participar de la final de un torneo.
En momentos que el presidente del Consejo Juvenil de Montevideo Nelson Spillman se retiraba de la AUF, solicitaron a éste apoyo para que el Tribunal Superior se encargue de la justicia deportiva del Fútbol Femenino, obteniendo el apoyo inmediato del dirigente quien condicionó el mismo, a la libre actuación de los integrantes del órgano jurisdiccional.
Malestar por destino del superávit
Uno de los temas que más críticas mereció por parte de las delegadas, según expresaron a esta página deportiva, fue el uso del superávit del Fútbol Femenino que, en forma inconsulta, habría sido repartido por la Coordinadora General, entre Nacional y Rampla Jrs. para financiar parte de los gastos del viaje al Sudamericano de Perú.
«Ese dinero, unos 40.000 pesos, pertenecía en partes iguales a todos los clubes por lo que la decisión de la coordinadora fue inconsulta. Con ese dinero, podíamos hacer un fondo común para financiar la disputa del Campeonato Uruguayo de este año, para abaratar nuestros costos de participación pero la profesora Reisch se lo regaló a Nacional y Rampla Jrs, sin consultar previamente a los clubes. Nosotras queremos también, para evitar este tipo de situaciones, la presentación de un Balance Anual detallado, con ingresos y egresos por concepto de fichajes, pases, inscripciones para campeonatos y de las erogaciones provevientes de pagos de jueces, guardia policial, etc. Consideramos que tenemos que tener acceso al Libro Mayor, o fotocopia del mismo, cada vez que un delegado lo solicite», manifestó una de las delegadas.
La firme posición de estas, confirma que por lo menos, en el ámbito del fútbol uruguayo, las mujeres levantan su voz y reclaman con decisión que se les escuche y satisfagan sus exigencias.
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