Lento y veloz
Nacional es, sin duda, el equipo más veloz del medio local. Veloz y preciso. Es decir, por momentos desarrolla un fútbol de técnica completa.
Sus jugadores tienen explosión, cambio de ritmo y pasan rápidamente de primera a quinta.
Esto quedó plenamente demostrado frente a Bella Vista el sábado por la tarde. Después del golazo papal, Nacional fue verdaderamente un aluvión. Por derecha Alvez y Del Campo, bien alimentados por el «negro» Coelho, y por izquierda Sosa, Guigou y Bergara. Dos de los tres goles del primer tiempo nacieron de un contragolpe que arranca en la mitad de la cancha. Sobre todo el golazo de Alvez, como señalo renglones arriba, cuando pasó de primera a quinta y mató.
Frente a Danubio el segundo tiempo de Nacional fue idéntico al partido casi total del sábado con Bella Vista.
Velocidad, mucho andar por afuera y precisión. Con esos atributos al equipo, bien dirigido por Hugo De León, le alcanza y sobra. Está primero, con luz sobre Peñarol; en cinco fechas ya le lleva tres puntos, también sobre Danubio o Defensor; a los de la franja les sacó seis puntos y a los violetas siete.
No me olvido de Rentistas, al que le lleva dos, pero sinceramente, con mucho respeto por el trabajo de Baldriz y sus jugadores, no los veo a los bichos colorados en la pelea por el título. A Bella Vista, que está a tres, tampoco lo observo armado para luchar por la corona.
Ahora bien, esto es un rápido análisis de lo que sucede todos los fines de semana en el Centenario. Me refiero al fútbol de cabotaje.
Setenta y dos horas antes del partido con los papales, vi una película distinta. El mismo protagonista, Nacional, pero un rival distinto, Atlético Paranaense.
De la velocidad matadora del fútbol doméstico, pasé a ver un equipo lento, sin poder dominar la pelota y superado en velocidad. El equipo que uno observa como el más rápido del medio local, no puede ni compararse con un rival brasileño en ese rubro.
Puede ser la pelota, los brasileños te la roban y no te la prestan más, es cierto. Pero también es verdad que en velocidad, Gustavo siempre le ganó a Alvez y lo mismo aconteció con los puntas con relación a todo el fondo de Nacional.
No cambió Nacional, varió el rival. Desde la propuesta táctica hasta la técnica. Pero también fue notorio el desnivel físico.
Atención que no hablo de resistencia, ni de velocidad, hablo de dinámica. Nacional, en ese rubro, en el fútbol de todos los domingos mata; frente a los brasileños lo terminaron poniendo contra las cuerdas.
¿Algo pasa? Lo que es veloz en el ambiente local, es lento a escala internacional. Habrá que buscarle la vuelta, quizás esté en la preparación desde la niñez, en la alimentación o en la forma de fundamentar a nuestros futbolistas.
El ejemplo de Nacional es claro y terminante; velocidad que destroza en lo local no alcanza y es superada fácilmente por los brasileños.
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad