Piriápolis fue una fiesta
La disputa de la octava edición del Gran Premio de Piriápolis fue, una vez más, uno de los puntos más destacados de la actividad deportiva anual, con miles de personas bordeando el circuito callejero, dándole de esa manera el marco adecuado al esfuerzo y al trabajo desarrollados por los organizadores (Grupo Quatrorutas y AUVO) que contaron con el aporte de la Intendencia Municipal de Maldonado y de las fuerzas vivas de esa hermosa localidad balnearia.
En particular, vaya nuestro sincero agradecimiento para el Hotel Puerto del Inglés, por todas las atenciones recibidas durante nuestra estadía en dicho establecimiento.
Cánepa se destacó con brillo propio en la «ciudad sol»
En nuestra edición de la víspera lo anticipábamos: pasaron más de doce años para que un piloto uruguayo volviera a subir a un podio de la Fórmula 3. Debemos retrotraernos al 21 de mayo de 1988, para encontrar a Jorge Muraglia (2º.) (Reynard-Alfa Romeo) compartiendo el podio con Guillermo Kissling (ganador) y Christian Fittipaldi (3º.) tras la carrera disputada en El Pinar.
Por eso es que hoy más se destaca esta brillante tarea desarrollada por el pandense Martín Cánepa, quien fue un protagonista de primer nivel a lo largo de todo el fin de semana, habiendo obtenido el mejor tiempo en los entrenamientos del día viernes y un lugar en la segunda fila de la grilla de partida del gran premio tras la clasificación del sábado.
Ya comentamos su excelente tarea en la carrera, peleando de igual a igual con el cuatro veces campeón sudamericano Gabriel Furlan y luego conteniendo el enfurecido ataque de Angelo Serafim, quien está ubicado en segundo lugar en el torneo y necesitaba imperiosamente sumar buenos puntos para seguir en la lucha que mantiene por el título con Juliano Moro.
El público supo apreciar y responder el trabajo realizado por el piloto compatriota, quien poco a poco se ha ido consolidando en esta categoría en base a esfuerzo, sacrificio, humildad y a sus dotes conductivas, las mismas que le han permitido desarrollar una exitosa actividad hasta el presente. Vaya nuestro reconocimiento también para sus auspiciantes, Lubricantes Ancap y Yerba Canarias, que con su invalorable aporte han permitido que nuestro automovilismo deportivo esté logrando por parte de Martín una destacada figuración en el ámbito internacional.
El león se devoró al Superturismo
Ya lo habíamos adelantado: poco pudieron hacer sus rivales para contrarrestar el dominio y la eficacia del equipo Peugeot Sport, que tuvo a sus dos autos al tope de la serie de clasificación y luego en carrera fueron imbatibles, impidiendo que sus rivales pudieran siquiera plantear una tímida respuesta.
Esta fue una carrera que al final de la temporada va a tener una enorme importancia en la definición del certamen, por varios motivos: los dos Peugeot 306 llegaban a esta instancia con una buena cantidad de kilos de lastre, por lo que muchos pensaban que ese iba a ser un factor que podría complicar su accionar. Todo lo contrario.
Ambos autos hicieron gala de una excelente performance, la cual se vio refrendada con ese dominio absoluto que ejercieron «a piacere».
Pero además, hay que tener en cuenta la suma de puntos, no sólo por parte de Fresnedo y Cadenas, sino también por parte de quienes al día de hoy, matemáticamente pueden ser sus rivales en la definición del título 2001. Alfredo Mariño se vio marginado de la competencia tras un duro golpe contra el guard rail, producto de la «disparada» de la rueda trasera izquierda de su Renault Clio. Y Juan Pablo López sólo pudo llegar hasta el sexto lugar, tras haber quedado último por un prematuro ingreso a boxes.
De esta manera, Fresnedo sumó veintiún puntos (veinte por la victoria y uno por la «pole») que lo consolidan en la segunda posición del certamen con ochenta y tres unidades y son puntos netos, porque ya descartó.
Por su parte, Cadenas cuenta con noventa y tres puntos, pero debe descartar su «peor» resultado, que fueron los ocho puntos sumados en la quinta fecha.
En la realidad, Cadenas sólo le lleva dos puntos de ventaja a Fresnedo en el torneo, mientras que en tercer lugar y bastante más alejado quedó Mariño con sesenta y un puntos, seguido por Juan Pablo López con cuarenta y siete, Ignacio Paullier con cuarenta y Guillermo Laguardia con treinta y ocho.
Aún faltan por disputar tres fechas, (dos de ellas en el circuito callejero de Montevideo en noviembre) las que otorgan un total de sesenta y tres puntos, por lo cual debemos reconocer que, si bien la disputa por el cetro está abierta, todo indica que al fin de la temporada es bien probable que tengamos a un nuevo «rey león».
Fernando Vaz Campeón del Turismo Libre
Disputadas seis de las nueve fechas del torneo, el Turismo Libre ya tiene a su Campeón Nacional 2001.
Fernando Vaz es el merecido monarca de la categoría. A pesar de su abandono por problemas mecánicos en Piriápolis, el piloto fronterizo ya había logrado acumular una notable diferencia, que le permite calzarse anticipadamente la corona.
Alejandro Bagnasco se quedó con la victoria en el circuito callejero, tras los abandonos de Vaz y de Diego Pessina, quien sufrió un duro golpe contra el guard rail, debiendo abandonar y perdiendo de esa manera su chance de pelear por el título.
Tras Bagnasco se ubicaron Marcelo Pessina y Eriberto Osorio. Ahora la disputa del torneo nacional se traslada a la capital, para la disputa del Gran premio de Montevideo a llevarse a cabo en el mes de noviembre, competencia para la cual ya están a la venta las entradas y los abonos para un espectáculo que no dudamos será memorable y tendrá carácter internacional, con la presencia de destacadas categorías argentinas. *
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