El "Chengue" volvió a su viejo amor; no convertía desde el Clasificatorio
Nacional consiguió la victoria ante Tacuarembó con dos anotaciones de Richard Morales, quien hacía dos campeonatos que no convertía goles.
El moreno delantero tricolor no había convertido desde el torneo Clasificatorio, en el cual anotó en ocho oportunidades.
En el torneo Apertura y en las cuatro primeras fechas del Clausura, el «Chengue» no apareció en el arco rival, por lo que ayer se puede definir como la tarde en la cual el goleador se reencontró con un viejo amor.
La lluvia arreció durante gran parte del partido. El viento arremolinado, acompañado por agua, se hizo sentir en el coloso del cemento y determinó que la mayoría de los asistentes al Palco Oficial debieran guarecerse en el sector techado o en el Palco Vip.
El propio presidente tricolor, Eduardo Ache, muy poco afecto a presenciar los partidos desde el Palco Vip, ayer se ubicó
en dicho sector, acompañado por Víctor Della Valle, Morgan Martínez, Alejandro Balbi y su hermano Juan Ache.
El entrenador de Tacuarembó, José Batlle Perdomo, no pudo salir al campo de juego por encontrarse suspendido. Quien ofició como técnico en el formulario y por ende acompañó a su equipo desde el área técnica fue Enrique Carreras.
El ex arquero de Peñarol, Bella Vista y El Tanque, entre otros, fue compañero del «Chueco» Perdomo en los aurinegros. Allí nació una amistad que perduró en el tiempo y que determinó la conformación de la dupla técnica que hoy entrena al equipo de Carlos Gardel.
Siguiendo con los entrenadores, Hugo De León desafió la intensa lluvia a pie firme con su campera de nylon y una visera blanca.
En los primeros minutos tuvo una actitud muy pasiva, pero después levantó presión contra Jorge Larrionda, cuando varios jugadores de Tacuarembó cometieron infracciones muy fuertes sin la sanción correspondiente del pito internacional.
El partido tuvo algunas incidencias muy fuertes, producto de infracciones violentas de algunos futbolistas de ambos clubes. Los zagueros fueron los principales protagonistas de dichas infracciones. En la primera mitad el más golpeador fue el tacuaremboense Héctor Vázquez y en el segundo tiempo el turno fue del riverense Damián Rodríguez.
En la infracción cometida por una plancha muy fuerte de Vázquez a Abreu, el minuano sufrió un fuerte golpe en el tobillo derecho y reclamó en forma muy vehemente al infractor y al propio Jorge Larrionda.
En el segundo tiempo Damián Rodríguez derribó al argentino Horacio Erpen y le provocó un corte muy profundo en su pierna izquierda. La jugada debió haber determinado la expulsión del zaguero riverense, que se encontraba amonestado, pero Larrionda no aplicó el reglamento y, ni lerdo ni perezoso, Hugo De León optó por retirarlo del campo para prevenir su expulsión, con lo que dejó en evidencia al árbitro del partido.
La barra de Nacional mantiene un idilio muy particular con Ruben Sosa y ayer volvió a demostrarlo en los hechos.
Cuando transcurrían 15 minutos del segundo tiempo, el grupo más fanático comenzó a corear su nombre solicitando su ingreso al campo de juego.
El técnico Hugo De León, a los pocos minutos, lo convocó para colocarlo para que disputara el último tramo del encuentro, lo que provocó la explosión de júbilo de los parciales ubicados en la tribuna Amsterdam. *
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