Los guardaespaldas de Macri, la luz de cabaret y el paso prohibido para el neutral Almada

Almada: Realmente fue un hecho curioso e insólito el que se registró con el neutral Jorge Almada, a quien no lo dejaron ingresar a zona de palco porque no tenía la autorización correspondiente.

Lo cierto que entre bronca e incredulidad debió esperar a que llegara el presidente Eugenio Figueredo.

¡¡¡ Realmente hay que tener mas respeto por las autoridades del fútbol, señores…!!!

Acompañamiento: Y como corresponde y con el respeto que se merecen, el dirigente José Carlos Domínguez acompañó hasta el vestuario de Boca a sus pares boquenses a donde ingresaron sin ningún tipo de inconvenientes. Evidentemente para la revancha, esa cordialidad debería ser correspondida por su colegas argentinos.

Guardaespaldas: Parece que los directivos argentinos se rodean bien o al menos se «aseguran» de que nadie se arrime ni provoque cualquier inconveniente. Por ejemplo al presidente xeneize, Macri se le vio nada más ni nada menos que con 8 guardaespaldas.

Fogón: Dicen que la espera da sed y puede ser, porque un grupod e hinchas argentinos se habían instalado muy cerca de la seccional 9ª, donde incluso habían hecho un «fueguito» colocandose todos en círculo. Lo extraño era que a un costado llegamos a contar 21 botellas de cerveza… pero vacías.

Corridas: Ya antes de comenzar el partido los argentinos dieron trabajo a la policía porque en la Amsterdam hubo algunas corridas, un policía que casi «vuela» en los empujones y más de un palo fue arriba para calmar a los «nerviosos bosteros».

Cabaret: En la zona de camarines hay una lucecita encima de la puerta. La de Boca es roja lo que motivó que el portero Abvondancieri saliera con un «¿qué es esto, un vestuario o un cabaret?» lo que generó la sonrisa de sus compañeros.

Colados: Hay que ver cómo se las ingenian para ingresar a lugares preferidos. Unos hinchas se descolgaron por la Colombres, atravesaron toda la América por la platea y se descolgaron en la Amseterdam. La cosa es estar en la tribuna de los amores.

Conversación: Coincidencia o no, cuando los árbitros salieron a reconocer el terreno de juego, el técnico argentino Carlos Bianchi aprovechó para salir también e intercambiar algunas palabras con los jueces. Evidentemente no fue una idea nada feliz por cierto, aunque eso no le importó al entrenador xeneize.

Dispositivo: El dispositivo montado por la Policia fue impresionante, pero muchas veces más vale prevenir que curar. Afuera y dentro del estadio, fundamentalmente en la tribuna Colombes donde estaba la hinchada boquense había un contingente importante de agentes.

Rechifla: Cuando el grueso de la hinchada de Boca ingresó al estadio casi inmediatamente arrancó a cantar, pero enseguida los tapó la rechifla carbonera. Después fue igual. cada vez que arrancaban a gritar los tapaba la rechifa. El, local es local para que no queden dudas.

Moneditas: Lo que no ha cambiado y ya es «clásico» para los futboleros es que en las inmediaciones del estadio, los hinchas se crucen para pedirte una monedita, ya sea para juntar para la entrada, pero fundamentalmente para refrescarse o calentarse la garganta.

Manotazos: Un matrimonio de bastante edad, que venía hacia la tribuna Olímpica fueron apretados por un grupo de tres o cuatro jóvenes, lo que hizo que gritaran para llamar la atención de un patrullero que estaba cerca, pero los jóvenes escaparon y se metieron entre la cantidad de hinchas que seguían al estadio.

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