El libro del Pcaflor
—Picaflor, usted sigue metiendo el dedo en el ventilador.
–¿Por qué dice eso?
—Hacen cola para desplumarlo. ¡Cuídese que está rodeado!
–Todos los días, surgen reacciones en cadena de las cosas que se publican en esta página. Esto confirma que los vuelos rasantes del plumífero siempre dan que hablar.
—Déjese de dar vuelta como perro antes de echarse y descargue sus impulsos.
—El Picaflor, recibió correspondencia y varios llamados telefónicos. Tiene más información que la guía clasificada.
—Cuente, cuente.
–Antes que nada, el plumífero quiere cumplir con un deber ético imprescindible en cualquier comunicador que se precie de responsable y es cumplir con el señor Minas Apardian.
—¿El candidato que Figueredo le «bombeó» a Peñarol para el Colegio de Arbitros?
–El mismo. Minas Apardian, se tomó la molestia de comunicarse con El Picaflor para hacerle algunas precisiones respecto a su trayectoria directriz en el fútbol. Por supuesto que reconoció su ante pasado en Bella Vista –del cual dijo sentirse orgulloso– pero aclaró que hace más de 20 años que es socio de Peñarol. Apardian, sospecha que la persona que le pasó la información a LA REPUBLICA sobre su candidatura para integrar el Colegio de Arbitros, fue un poco tendenciosa y manipuleada.
—¡No me diga!
–Pese a que Apardian dijo que no quería salir a responderle a esa persona, el plumífero le adelantó que iba a publicar su versión porque de esa manera, se completaba la otra media verdad de los hechos. Cabe destacar que fue muy gentil, educado, a la hora de expresar sus puntos de vista. La percepción que él tiene del informante, es que se trata de una persona que tiene envidia por su actual función en Peñarol. «Yo lo único que hago es estar las 24 horas del días al servicio de Peñarol. Colaboro con la audición partidaria. Pongo mucha plata todos los meses para el proyecto de Salto. Después que se incorporaron seis muchachos de Salto a la séptima –que los recomendé yo– el equipo empezó a ganar y se consagró campeón. Cuando se hizo público el montaje del Museo de Peñarol, fui de los primeros en poner plata para colaborar con el club. Este año he desatendido prácticamente mi negocio para trabajar por Peñarol. Me llama Domínguez y me dice que hay que ir a Salto y arranco enseguida. Me llama el contador Damiani y me pide algo y yo trato de colaborar. Seguramente hay gente que siente celos porque tengo relación directa con Damiani. Esto lo quiero decir porque los hinchas pueden pensar que soy un paracaidista en el club que después de trabajar en el equipo del barrio (Bella Vista), cayó en Peñarol. Para más datos, mi número en el registro social es el 69.371… A mí el que me ofreció ir al Colegio de Arbitros fue el contador Damiani. Para mí fue un honor que me haya elegido; después la situación cambió pero yo siempre estoy al servicio de Peñarol» comentó Apardian.
—Gente celosa y envidiosa hay en todos los ámbitos de la vida, ¿no?
–Por supuesto y el Troquílido se lo dijo. Lo importante es que Apardian reconoció que la información publicada no era un invento, todos los datos coincidían con su trayectoria, pero pidió que en el futuro se le identifique como un socio, hincha y colaborador desinteresado de Peñarol. Además dijo que su amistad con Julio Ribas tiene muchos años y que él va a estar junto a su amigo en las buenas y en las malas. Respecto a su escaso aporte en el Consejo Juvenil de Montevideo, comentó: «Mi cargo es asesor de la Comisión de Marketing de la AUF. Presenté un proyecto similar al de Salto y está parado. Cuando me llaman, saben que estoy a las órdenes de la AUF», comentó Minas Apardian. *
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