GUILLERMO STIRLING EN UN ARCO DIFERENTE

Ahora debe atajarlas todas

Columnista invitada

 

Es de conocimiento público y masivo que el ministro del Interior Guillermo Stirling tiene como profesión la escribanía. Lo que no muchos conocen es la actividad deportiva que desarrolló durante muchos años de su vida. Esa historia, comienza en Río Negro, su departamento natal y continúa en la capital de nuestro país. Siendo parte de la cancha, haciendo rodar la pelota, esa que no siempre atajaba, el hoy ministro Stirling habla para LA REPUBLICA de su trayectoria en esta área y de muchas otras cosas concernientes al deporte uruguayo.

Treinta y pico…

Es cierto, pocos saben que Guillermo Stirling pasó, como tantos otros uruguayos, por la gloria del fútbol. Ahora, con una actividad que tiene otros puntos de contacto con el deporte, él mismo recuerda y nos hace parte de esta historia tan poco conocida.

«El Laureles de Río Negro, donde comencé, es uno de los clubes que tiene una gran trayectoria, allí jugó Raúl Pini, uno de los jugadores más prestigiosos, una gloria futbolística. En Montevideo pasé por Sudamérica y cuando empecé la facultad me incorporé a la Liga Universitaria donde estuve los últimos treinta años, veinticinco de los cuales fueron en el Club Familiar, con el que salimos dos veces campeones. Luego, en el año 62 salí campeón con la selección universitaria en un mini Mundial en Cuba.»

Intachable

Un momento antes de recibirme, Stirling fue visitado por una delegación de OFI, con la que conversó de lo que representa en cada uno de los uruguayos la actividad deportiva, el fútbol profesional y amateur, actividades que rompen fronteras, que unen y forjan amistades.

«Tengo muchos recuerdos de amistades del deporte. En el año 81, el gremio de escribanos fue el primero al que el gobierno de la época le permitió una elección. Nosotros (un grupo de escribanos independientes) nos presentamos contra la línea conservadora y fuimos al Ministerio del Interior donde previamente había que presentar la lista para que chequearan los antecedentes. Allí, la mayoría de esa lista fuimos tachados, muchos precisamente por ese viaje a Cuba en el año 62. Llegamos a este ministerio cuyo director general era el actual teniente general Berois, con el que habíamos sido adversarios futbolísticos en la liga Universitaria. Es tan grande la afinidad y el conocimiento que la vida deportiva futbolística nos dio, que a partir de eso y con el testimonio de quienes éramos cada uno de nosotros se levantaron las tachas que nos marginaban y no hubo problema. Todo eso producto de la confianza que da el conocimiento en el área deportiva».

Más vale prevenir que…

Las medidas del Ministerio del Interior con respecto a la violencia en el deporte son básicamente de prevención. A lo que buscan apuntar es que en los espectáculos deportivos no se produzcan los hechos de violencia, que dejan de lado la esencia del deporte y que se convierten en una problemática para todos los países del mundo.

«Evidentemente la violencia hoy es uno de los factores que se presenta como denominador común. La clave, sin duda, es la prevención.

Uno de los temas para implementar las medidas, es la identificación de los violentos y la exclusión de su ingreso a los escenarios deportivos. Es imprescindible identificar a aquellos que reinciden en la violencia y a partir de eso se les imposibilite el ingreso.

En el estadio, la infraestructura de cámaras, ya ha traído aparejado un aporte importante en la política de prevención, pero creo que se debería ir más allá. En el cúmulo de actividades que tenemos en un ministerio tan complejo, muchas veces no tenemos tiempo de reflexionar con detenimiento sobre temas puntuales como éste, pero para poder ayudar a la recreación de un clima no violento es la erradicación de los mismos».

Deporte libre

El ser humano, no importa su situación debe tener lugar a reivindicación. Incluso los que están privados del más valioso patrimonio del hombre: la libertad. El deporte, en estos casos, cumple un rol esencial, eliminando las fronteras ahora sociales, por la unión, la fuerza de la superación; sólo por la posibilidad de poder elegir ser mejor.

«El ministerio incluyó al deporte en las cárceles y debo decir que el resultado de esta experiencia fue sumamente positiva. Una materia faltante del Estado, una deuda que tenemos pendiente con el sistema carcelario son las políticas de rehabilitación. No hemos podido desarrollar estas políticas por muchos factores. Lo cierto es que no hemos podido ser lo suficientemente contundentes para volcar en los reclusos, políticas que lleven a mejorarlos de forma tal que cuando se reintegren a la sociedad sean personas útiles. Tarde o temprano, la mayoría va a salir y me pregunto: ¿qué estamos haciendo para que salgan mejor? A veces es una pregunta medio negativa porque la respuesta es: no mucho, ya que la falta de recursos impide y limita las posibilidades.

A pesar de ello, en Comcar se ha llevado adelante una serie de emprendimientos muy interesantes, deportivos, culturales y de trabajo que en cierto aspecto ayudan a quienes tienen ganas de hacer cosas. El deporte en esto es uno de los pilares más importantes».

Desastre celeste

Hablando de fútbol, ni Peñarol ni Nacional. La elección es parte de su historia deportiva y la respuesta fue muy breve: Sudamérica. Por otra parte, el tema selección dio qué hablar. Habló, lo hizo fuerte y claro.

«La Selección Uruguaya es un desastre. Todos los uruguayos apostamos mucho y finalmente vimos a una selección sin alma, sin garra y sin vergüenza. Sobre todo cuando pocos días después, nos enteramos que esos mismos actores jugando profesionalmente en Europa hacen lo que no hacen acá: goles.

Es muy difícil pensar en posibilidades, pese a la buena voluntad de Víctor Púa y el equipo técnico. Es muy complicado que podamos revertir una situación que viene cayéndose, porque quizás lo peor que le pueda pasar no sólo a una selección sino a una organización deportiva, cultural, social o a un país es que pierda la fibra, el espíritu.

Quizás desde un principio no elegimos bien la conducción de nuestra propia selección, acudimos a otras personas de otros países, como el caso de Passarella, cuando creo que acá había gente que podría haber volcado desde el inicio un montón de cosas que no se dieron y hoy lamentamos».

Si bien Guillermo Stirling hoy está en un puesto de responsabilidad no estrictamente vinculado al deporte, descubrimos que como ciudadano lo deportivo formó parte de su vida. Hoy desde su cartera del Ministerio del Interior intenta vincular el deporte a su tarea cotidiana. *

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